Archive for the ‘Sin categoría’ Category

Informes secretos, políticas opacas

domingo, diciembre 2nd, 2018

La política es estrategia. Por eso, los políticos cuando no saben qué hacer con un tema encargan un informe y si quieren alargar el asunto crean una comisión y si la intención ya es ocuparse y trascender elaboran un plan, para que los que vienen detrás tengan la oportunidad de modificarlo. Es la rueda que no mueve molino.

Además todas estas estrategias se demuestra que son contrarias a la transparencia de la que presumen porque es de lo que carecen. Varios ejemplos: el plan de contingencia que debía evitar el gran apagón sigue siendo un documento virtual, nadie lo ha exhibido, ¿acaso solo se acordó de palabra?; el protocolo de transferencia del servicio de avión ambulancia acordado entre el Govern y la nueva adjudicataria Eliance no se ha dado a conocer; y el famoso informe sobre el puente de Rafal Rubí en la carretera general sigue bajo llave y merece un comentario aparte.

Este informe debe determinar el coste de la demolición de la estructura de este puente y valorar la construcción de una rotonda en superficie. El Consell lo tiene desde el 13 de noviembre. Llegó con un mes de retraso sobre la fecha comprometida. Y el mismo equipo de gobierno se dio una semana para valorarlo y anunciar la decisión final. Todos los plazos se superan y ese informe público sigue siendo confidencial.

Entiendo que un informe ayuda a tomar decisiones y que el equipo de gobierno necesita unos días para «interpretarlo» pero no puede secuestrar la información como si fuera propiedad privada. Llega un momento en que lo público es lo publicado, si realmente se practica la transparencia, que no es el caso.

Al final no queda otra opción que intentar interpretar las estrategias. Es este caso, parece que la decisión que han adoptado Més y PSOE es dejar aparcado el asunto, darle largas, porque ya no llegan a la demolición de los puentes antes de las elecciones. El que venga detrás que tanqui sa barrera.

El mercadeo judicial

domingo, noviembre 25th, 2018

Hay muchos jueces en este país que superan la escasez de medios y la acumulación de casos a base de esfuerzo y formación continuada. Dan prestigio a una profesión que, quizás después la de médico, merece el máximo respeto social. Por eso, el lunes pasado casi todos ellos participaron en una huelga que no solo pretendía reclamar las mejoras laborales y de medios que llevan años en el archivo de las promesas, sino protestar por la mala imagen que el Tribunal Supremo y el Consejo General del Poder Judicial han dado al último bastión que se mantenía erguido del sistema democrático en España.

La Constitución determina la forma de designar a los miembros del Consejo General del Poder Judicial, pero el intento de pacto para que el PP colocara a Manuel Marchena en su presidencia, y por tanto en la del Tribunal Supremo, a cambio de que los socialistas contaran con 11 miembros, dos más que los conservadores, es una auténtica vergüenza que perjudica gravemente el sistema judicial. Esa forma de elección cuestiona de entrada la independencia de los jueces que se pretende nombrar y por eso les afea a ellos mismos. ¿Cómo pueden permitir que se diera por sentada la presidencia de Marchena cuando han de ser los propios magistrados designados lo que elijan al presidente? Al final, el whatsapp del portavoz del PP en el Senado Fernando Cosidó, en el que presumía de que con el pacto se estaría «controlando la Sala Segunda del Supremo desde detrás», y la filtración de su nombramiento ha provocado la renuncia de Marchena, que volverá a la sala que ha de juzgar a los presos independentistas.

El daño de la sentencia del impuesto de las hipotecas y ahora el mercadeo en la renovación del CGPJ ha dejado una herida profunda en la que los partidos, en vísperas del juicio por el 1-O, van a poner sal.

Y los ciudadanos viendo atónitos como aquí el único que dimite es el que no había sido nombrado. ¡Qué país!

Atención a las minorías como argumento

domingo, noviembre 25th, 2018

El respeto a las minorías es la prueba del algodón para la democracia. Aquellos grupos que son marginados por sus ideas o sus características merecen todo el apoyo social y político. Y es necesario denunciar con valentía los casos en que se atenta contra una persona o un grupo por sus ideas, su sexo, su raza, su lengua, su tendencia sexual, su trabajo o incluso por una enfermedad. Al lado de los débiles los principios de la democracia se fortalecen.

Sin embargo no puedo evitar un cierto hartazgo de algunas campañas institucionales y posicionamientos políticos de apoyo constante y pesistente a grupos minoritarios. Una cosa es hacer políticas efectivas para evitar la discriminación y favorecer su promoción social, por ejemplo de personas que han optado por una determinada orientación sexual, y otra cosa es utilizar estos grupos para vestirse de progresismo. Seguramente al apoyo es sincero pero la reiteración excesiva lleva a la hipocresía.

Lo digo porque me da la impresión de que no se trata de una anécdota y aunque no puedo asegurar que responda a una estrategia planificada por algunos partidos sí es evidente que constituye una tendencia generalizada que afecta a todas las formación políticas, eso sí, en grados diferentes.

Además, el esfuerzo por mostrar esta empatía con las problemáticas minoritarias distrae la atención de los problemas mayoritarios, los que nos afectan a todos, también a los que se incluyen en grupos con identidad propia. Los políticos utilizan «palabros» como el de «visualizar». ¿No debería «visualizarse» más la acción de gobierno por mejorar las condiciones económicas de la gran mayoría de los ciudadanos que todavía sufren la precariedad como efecto de una enorme crisis económica? Por parte del Gobierno, del Govern, del Consell y de cada ayuntamiento.

Es decir, la excesiva publicidad de la simpatía por las minorias es el árbol que a veces oculta el bosque de los problemas generales.

Con luz y taquígrafos

domingo, noviembre 11th, 2018

Antonio Maura, presidente del Gobierno hace más de cien años, popularizó la expresión «con luz y taquígrafos» como las únicas cosas que necesitaba para gobernar. Ahora, después del gran apagón, se necesita lo mismo, la luz, por pura lógica deductiva, y los taquígrafos para determinar las responsabilidad y registrar los compromisos para que no vuelva a suceder. Las famosas palabras del rey Juan Carlos, hoy emérito, también serían oportunas: «Lo siento mucho, me he equivocado, no volverá a ocurrir».

Del gran apagón hay que separar dos cosas: la gestión de la crisis y las causas de la crisis. Sobre la gestión, creo que tanto los responsables políticos, empezando por la presidenta del Consell Susana Mora, como los técnicos de Endesa y de Red Eléctrica Española han sido eficaces y rápidos en resolver una situación de emergencia.

Sobre las causas de la crisis ambos deberían asumir que se han cometido errores y que hay que asegurar que no se volverán a producir. El plan de contingencia, que ha servido para reducir el tiempo de respuesta, no ha evitado que más de 30.000 clientes y seguro que más del doble de personas, hayan permanecido a oscuras durante 55 horas y 53 minutos.

Argumentos hay para todos los colores pero no podemos cambiarlos como Groucho. Es verdad que un cap de fibló que rompa dos líneas de distribución es algo excepcional e imprevisible. Pero el error está, en mi opinión, en la corta visión del plan de contingencia. No debía servir solo para responder a una avería en la central, ni reponer una torre de alta tensión, sino que debía haber reconocido la precariedad de una isla sin cable que la conectara con el exterior y aplicar las medidas para prevenir el peor de los casos. La disposición de generadores que ahora se contempla era la opción no prevista.

La visita de la ministra Teresa Ribera de ayer parece evidenciar que se ha aprendido que cuando la Isla no cuenta con su infraestructura básica operativa es una situación de emergencia.

Posar nom als caps de fibló

domingo, noviembre 4th, 2018

Tots els huracans tenen nom propi. Els Patrícia, Wilma, Katrina i Sandy són els quatre més devastadors dels darrers 15 anys. Els caps de fibló no tenen nom ni llinatge, ni tanta importància, però a Menorca no deixen d’aparèixer amb freqüència, sovint a la mar, però que quan toquen terra provoquen desastres com els que hem vist aquesta darrera setmana.

Jo seria partidari de posar a cada cap de fibló el nom del president del Govern de l’Estat que hi hagi en aquell moment. Aquest seria el cap de fibló «Pedro». En «Pedro» ha deixat una marca profunda en el territori de Menorca, uns perjudicis econòmics considerables i una sensació d’inseguretat que s’hauria de resoldre amb mesures urgents. No hauríem d’esperar a descobrir la força d’un nou cap de fibló que es podria dir també «Pablo» o «Albert».

És cert que la natura és imprevisible i que la història n’està plena de desastres naturals, però també ho és que Menorca no compta amb les infraestructures de seguretat que necessita i que les mesures de previsió davant la precarietat energètica no es van orientar prou bé.

La prova més evident de la deixadesa de l’administració central és que només cinc dies després del cap de fibló «Pedro», el Consell de Ministres autoritza l’extensió del cable submarí amb Mallorca, un acord que permet a Red Eléctrica Española, una empresa que es regeix per les ordres públiques, posar en marxa el projecte. No hi ha massa dubtes que amb el cable amb Mallorca, els efectes sobre el subministrament elèctric hagueren estat mínims.

La ministra Teresa Ribera està molt implicada amb Menorca. La petició a Brussel·les perquè l’Illa sigui zona pilot per a les energies renovables ho demostra. Ara s’ha de veure si aquest cap de fibló ens porta aires nous, que els sempre tranquils menorquins puguin veure com una reivindicació -ja era hora- compartida per tots també ho és per part de les administracions.

A veure si és d’aquesta que l’energia deixa de ser una de les nostres principals debilitats.

Suprema debilidad

domingo, octubre 28th, 2018

El lío del Tribunal Supremo a raíz de la sentencia que obliga a los bancos a pagar el impuesto sobre actos jurídicos documentados, paralizada el día después de ser promulgada por el presidente de la Sala Tercera Díez-Picazo, ha derribado el último bastión que se mantenía intacto en esta devaluada, y sin embargo querida, democracia. Y no por la acumulación de errores de Díez-Picazo, que han puesto en un brete al Supremo, sino porque se ha descubierto la cadena de favores e influencias que contamina la independencia judicial, que ha de nacer en los nombramientos para que después se perciba en las sentencias. Carlos Lesmes, presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, colocó a Díez- Picazo, desplazando a un magistrado con mayor experiencia y prestigio, José Manuel Sieira.

El Tribunal Constitucional padece la misma enfermedad, ya que de sus doce magistrados 4 son elegidos por el Congreso, 4 por el Senado, 2 por el Gobierno y solo 2 por por el Consejo General del Poder Judicial.

Para no sembrar la desconfianza hay que buscar otros métodos para los nombramientos. Aunque no existen vacunas para estos males -la contaminación es demasiado fácil- si hay «voluntad política» se podría dejar a los propios jueces que eligieran a los mejores para los puestos más importantes. Y en todas las profesiones, también en la judicatura, hay personas muy capaces, honestas y con un alto concepto del servicio público.

La capacidad, con todo lo que la antecede, y la ética son los dos ingredientes de la regeneración. Aceptando la imperfección de todo lo humano, sin criminalizar los errores de forma constante, el sistema necesita recuperar la credibilidad ante los ciudadanos. Y para ello no hace falta exigir la pureza que no existe, sino establecer los mecanismos para que todos esos buenos profesionales que ahora ven el espectáculo desde la platea, porque no forman parte del reparto, tengan la oportunidad de decidir.

Euforia excesiva por comprar patrimonio

domingo, octubre 21st, 2018

El dinero que se recauda con la ecotasa puede ser un caramelo envenenado cuando se utiliza para la compra de patrimonio. Adquirir Sa Tanca de Sant Lluís, la parcela de S’Ermita de Ferreries, la inversión en las casas de Binicodrell de Es Migjorn, la creación de un museo marítimo en Es Castell y la inversión en las casas consistoriales de Ciutadella tendrá un coste de 5 millones de euros, a los que hay que añadir la compra de la sala Sant Josep de Ciutadella por parte del Govern, cuyo importe no se conoce todavía. Esta euforia en el sprint final de este mandato político debería crear al menos dudas razonables, más allá de ese ego de las autoridades por dejar una huella de su paso por las instituciones. Cada compra debería estar avalada por un plan para rentabilizarla (¿será productiva de alguna forma?), una estimación de los gastos de mantenimiento y de funcionamiento y saber cuánto costará su reforma o rehabilitación.

La historia de la compra del edificio señorial de Can Saura en Ciutadella debería ser un aviso para navegantes. Se adquirió en septiembre de 2000 por 250 millones de pesetas (1,5 millones de euros). El PSM, con buen criterio, pidió que se definieran los usos para justificar un gasto tan importante. Las ideas iniciales que motivaron esa compra hace 18 años fueron: trasladar el archivo histórico municipal, convertirlo en hotel-escuela, que fuera sede del palacio de congresos que después el PTI iba a contemplar para Ciutadella, o que sirviera para la sede universitaria de la UIB que finalmente se fue para Alaior. Es decir, de lo que motivaba la compra nada se ha hecho realidad. Después se pensó en ofrecerlo como parador nacional o como sede de los juzgados. Al final, un edificio muy caro de compra y de mantenimiento será, cuando se pueda, la sede del museo que estaba en un bastión de las murallas, una buena ubicación con posibilidades de mejora.

La compra de patrimonio es un gasto con eco si no se plantea como una inversión productiva.

 

Set anys d’acció per la Reserva

domingo, octubre 14th, 2018

En 25 anys d’ençà que som Reserva de la Biosfera hem avançat poc. Hi faltava un pla d’acció com el que dilluns es debatrà al ple del Consell de Menorca, que es vol dur a terme en només 7 anys i que, sumant totes les propostes, planteja una despesa de 53 milions d’euros.

Em fa la impressió que aquest document ha recollit un munt de propostes procedents d’actors diferents amb una quantificació teòrica de la inversió. Hi ha tantes accions que ni els mateixos responsables del projecte les arriben a conèixer totes. Hi ha tantes ganes de posar en marxar el motor de la Reserva que tot hi ha cabut en aquest primer pla d’acció, que finalment dependrà, com sempre, de la «disponibilitat pressupostària».

El pla d’acció hauria de resoldre la tensió que sempre ha acompanyat el títol de Reserva de la Biosfera, entre la defensa del medi ambient i el paisatge i el desenvolupament econòmic. Amb altres paraules, la Reserva ha de mostrar la seva utilitat pel creixement econòmic i el benestar dels menorquins, aplicant, està clar, criteris de sostenibilitat. Hi ha altres «economies» que han aconseguit animar l’activitat econòmica amb aquests objectius. Per aconseguir-ho s’ha d’abstreure la gestió del projecte del debat polític i s’ha d’implicar a la societat, a les persones i a les empreses.

Menorca està plena d’oportunitats per avançar en un projecte tan interessant com el de convertir una declaració d’intencions en un pla de canvi de tendència per l’Illa, passant de la passivitat davant el ritme que manquen altres, a la iniciativa local.

El creixement en energies alternatives és un dels camps que més activitat pot generar. Però també les inversions que es duen a terme en el camp de Menorca, els nous productes turístics associats a la natura i al patrimoni, la gastronomia amb la base del producte local, les proves esportives al voltant del Camí de Cavalls i del paisatge de Menorca.

És bé hora de potenciar el que compartim i deixar de banda el que ens divideix.

 

Desmarque, dribling, chilena, elecciones

domingo, octubre 7th, 2018

Como si quedara poco para la Bota de Oro. Messi (podría ser Ronaldo) se acerca solo al área rival. Tiene a Luis Suárez desmarcado, pero tiene que decidir: o tira a puerta para intentar marcar y que eso le ayude a conseguir el trofeo individual, o cede el balón a su compañero de equipo y quizás rival para ese premio. Ante esas dudas, se decide por tirar a puerta y falla. El equipo pierde. Quizás la próxima vez deba intentar una chilena para impresionar a los votantes, al jurado del premio, quiero decir.

Eso es lo que pasa en estos momentos con los partidos políticos, especialmente los que forman parte de pactos, que ahora necesitan desmarcarse, hacer algún dribling y si es posible una chilena.

En el ámbito insular se ha visto esta semana en algunos detalles. Marc Pons (PSOE) presenta los datos de los menorquines que han pagado menos impuestos por las herencias en vida, mientras Nel Martí (Més) recuerda que la modificación del Derecho Civil Balear se aprobó gracias a una propuesta de su partido. Otro ejemplo: el Consell no quiere dar a conocer los datos de usuarios del autobús de Macarella, quizás para no mostrar los de Favàritx, cuando Més ya los tiene publicados en su web.

En el Consell, donde las relaciones políticas entre los grupos son solo aparentemente buenas, los desmarques van a ir a más, sobre todo con Més, que sabe que el PSOE tiene poca capacidad de reacción. Los puentes de la General, no van a tener un final romántico como los de Madison, aunque no está claro si los socialistas serán capaces de desmarcarse con el de L’Argentina.

El paso adelante de Conxa Juanola en Maó, al publicitar su candidatura, habrá puesto nervioso a algún socio y sin embargo rival en la lucha por el voto.

Vamos a vivir la epidemia de los gestos electoralistas. Yo creo que los ciudadanos huyen del «dime de qué presumes» y prefieren ver cómo vamos a dar respuesta a lo que carecemos.

Tiempo para los empresarios

domingo, septiembre 30th, 2018

Los menorquines tenemos una cierta tendencia a flagelarnos con nuestras debilidades y nos cuesta más ver nuestras capacidades y fortalezas. Añoramos el pasado y tememos al futuro. Uno de los tópicos es que hoy no hay empresarios como los de antes. Y otro es que los jóvenes se van a trabajar fuera por la falta de oportunidades en la Isla. Yo creo que los empresarios del pasado solo sirven por su herencia real, cuando sus empresas siguen funcionando, lo que cada vez es menos frecuente, y para recibir un homenaje, y los jóvenes del futuro se seguirán yendo y viviendo porque el mundo ya es esa aldea global de los visionarios antiguos.

Estoy convencido que aquí hay buenos empresarios, con empresas en crecimiento y con una mentalidad innovadora. Seguramente se mantienen al margen de la vida pública y se dedican a trabajar y luchar, pero son el auténtico motor de la economía local. Los que han innovado en calzado, en nuevas tecnologías, en turismo, en servicios y en nuevos sectores. El grupo Artiem, que ha recibido el reconocimiento del Ateneu de Maó, es un buen ejemplo del empuje innovador, apostando por la capacidad de su equipo de trabajadores y comprometidos con valores como el respeto al medio ambiente, por la sostenibilidad.

Seguramente ha llegado un momento en que la Isla necesita que estos empresarios estén más presentes en la vida pública. Hasta ahora solo los hoteleros han actuado con una estrategia de influir en las decisiones políticas. PIME y CAEB cuentan con personas al frente que pueden dar el paso de jugar en el campo comunitario, en el terreno en que se decide una parte del desarrollo económico de la Isla. Además, sigue estando abierta esa oportunidad para que las dos grandes federaciones empresariales compartan los objetivos y las estrategias para que las decisiones importantes para la economía insular no se tomen con su silencio.