Archive for diciembre, 2018

Demoler o reformar la España autonómica

domingo, diciembre 30th, 2018

Vox remueve los sentimientos de los ciudadanos y pesca por el hartazgo de muchos de ellos. Ante algunas de las propuestas que más calan, no hay nadie en los partidos tradicionales que salga a defender lo que se ha hecho hasta ahora. Una de sus propuestas es la de recentralizar España, anulando el Estado de las Autonomías. Más allà de la ideología nacionalista española y anticatalana, la opinión crítica con las autonomías encuentra quien la escuche porque los gobiernos no se han atrevido a llevar a cabo una reforma en serio de la administración, todo lo contrario, no ha parado de crecer la maraña de lo público: más personal y más funcionarios, más infraestructuras inútiles (el aeropuerto de Castellón ya ha llegado a los 5 vuelos a la semana), más servicios, más estudios, más legislación.

La buena idea de que una administración más próxima y con mayores capacidades mejoraría la vida de los ciudadanos, que en buena parte es cierta, se diluye por la imagen de una superestructura desproporcionada.

Nadie se ha atrevido a avanzar en su reforma. Las conclusiones de la comisión nacional que se creó hace cuatro años no se han aplicado. Quizás habrían sido de corto alcance porque se partía de la premisa que el gasto de las administraciones públicas (45% del PIB nacional) era similar o inferior al de los grandes países europeos. En 30 años (1987-2017) se ha pasado de 1,8 millones de empleados públicos a 3 millones.

En Menorca se han dado pocos pasos para que los Ayuntamientos agrupen servicios. En lugar de trabajar para aplicar la lógica y la austeridad a la administración, se ha dado prioridad a convertir en funcionarios al personal interino. No se han corregido las duplicidades, por ejemplo, entre el Govern y el Consell de Mallorca.

Creo que para replicar a los extremistas habría que saber valorar lo positivo que se ha conseguido y ser muy exigentes con lo que se puede reformar para ser más eficaces.

Los del belén son refugiados

domingo, diciembre 23rd, 2018

Una de las tradiciones que se mantienen vivas es hacer el belén por Navidad, sobre todo entre las familias cristianas, pero también por parte de quienes dan valor a las tradiciones al margen de las creencias. Los personajes del belén serían hoy refugiados, emigrantes a punto de tener un hijo y sin vivienda.

Es sorprendente comprobar como los partidos que están en contra de la inmigración cada día cuentan con más partidarios. Como la fake news de que solo vienen para aprovecharse de nuestros derechos, especialmente la sanidad y los servicios sociales se ha convertido en una verdad incuestionable. Nadie se acuerda de cuando el superávit de la Seguridad Social y el fondo de las pensiones se nutría de las cotizaciones de estos inmigrantes. No todos los extranjeros son vistos con los mismos ojos. Los del norte, que «quitan el trabajo a nuestros hijos licenciados» tienen buena prensa. Los de América central y del sur, quizás por el idioma, no molestan demasiado. En Madrid no hay un solo bar que no te sirva un ecuatoriano. Los del sur, de color distinto, muchos de ellos musulmanes, nos asustan y el discurso a favor de devolverlos a su remitente se extiende. No nos importa si su país está en guerra o si les espera una vida miserable. Nuestros derechos por cuestión de nacimiento están por encima a su derecho a vivir. Otro debate es el de la integración y qué medios se aplican para hacerla posible. A mí lo que me da miedo es el fomento de la xenofobia, como reacción a los miedos, porque aunque se vista de argumentos tiene mucho de sentimiento irracional. Y la práctica del odio ha dado terribles resultados en la historia de España y de Europa. Preocupa la falta de altura de los políticos, que acomodan sus discursos a las encuestas y renuncian a los grandes valores.

La globalización es imparable. No es muy ético que el mundo sea global para las mercancías y no para las personas. Imaginemos que nos llega un paquete de Amazon y dentro hay un niño refugiado. ¿Lo devolvería a su país?

Amb la carretera: ahir torna a ser demà

domingo, diciembre 16th, 2018

La història interminable, el paradigma menorquí de moda, la repetició del passat és el que ens obliga a viure l’equip de govern del Consell després del fracàs en la seva gestió de la reforma de la carretera. Com els mals estudiants va començar pels deures fàcils i va obrir les obres per allà on eren més senzilles, entre Ciutadella i Ferreries, perquè la medalla se la pogués penjar la presidenta de Més, mentre refredava la zona conflictiva de Maó-Alaior i dissenyava una estratègia per a demolir els ponts que no ha donat resultat, deixant l’empasta per la presidenta del PSOE.

Després d’una setmana de crisi, per la passa a la banda de Podem i la contundència dels informes, a la reunió de divendres els tres socis només van parlar de política i no de carretera. Entrem ara a l’estratègia de l’«adagio» estil Rajoy.

Més ha liderat el compliment del compromís d’acabar amb les rodones soterrades de l’anterior mandat. I no se n’ha sortit. No es podia fer només per una decisió política. Sinó que hi havia d’haver informes tècnics per avalar la destrucció de dues obres públiques (inacabades) que pot costar 1,2 milions d’euros. L’Argentina amb l’informe que era zona inundable i Rafal Rubí per l’impacte paisatgístic sobre les navetes i l’efecte negatiu sobre la Menorca Talaiòtica. Ara uns informes interns del Consell i de Rodrigo del Pozo, l’enginyer que el 2002 ja dissenyava carreteres a Menorca i feia conferències organitzades pel PSM a Ferreries, a més de ser l’autor de la reforma que defensà Alejandre, asseguren que les rodones a nivell són més cares, tenen més impacte, gasten més llum, provoquen més contaminació i són més insegures. Però com que no diu que són il·legals, Més manté la proposta de demolició. Tot el que passa ara arriba tard. És teatre. Si la demolició dels ponts amb informes tècnics contraris pot ser una decisió que pugui implicar un delicte de malversació de doblers públics tindrem un problema més greu a llarg termini. Les obres, ara aturades, poden quedar congelades. El paisatge des de les navetes pot ser com el que veia Charlton Heston a «El planeta dels simis». Quina pel·lícula!

El poder dels extrems

domingo, diciembre 9th, 2018

Què és pitjor l’extremisme de dretes o el d’esquerres? Segurament la resposta depèn d’allà on es faci la pregunta. A Europa espanta més el radicalisme de dretes pels antecedents de la Segona Guerra Mundial, el feixisme, el fascisme i el franquisme (a Espanya).

Però es dóna la circumstància curiosa que pocs dels que voten els radicals s’hi consideren d’extremistes. Tant els que voten la dreta com els de l’esquerra tenen en comú la insatisfacció per la situació política, econòmica i social i la decepció sobre la forma d’actuar dels grans partits. El mèrit del creixement dels radicals és del PSOE i del PP. Així s’explica com les enquestes han errat a les eleccions andaluses, sense anticipar els 12 diputats de Vox (el CIS n’hi donava un) i el sotrac del PSOE (el CIS els situava en una còmoda minoria majoritària). És a dir, votants socialistes que no s’han quedat a casa deien que votarien als «de sempre» quan ja pensaven no fer-ho. La mentida premeditada a les enquestes necessitarà nous índexs correctors o bé deixar de fer consultes.

El problema és que mentre els grans partits perden força, fent veure que no passa res, els extrems aspiren a tenir el poder de decidir. Per exemple, els «tics» veneçolans de Pablo Iglesias, que vestit de gran estadista pot intervenir en tot, des dels pressupostos fins a la convocatòria d’eleccions.

Jo no crec en els cordons sanitaris, que són de cara a la galeria perquè ningú pot evitar que els ciutadans votin a qui els hi doni la gana. Però seria tal vegada convenient veure on hi ha les majories i comprovar com encara els moderats són molts més que no els radicals. El PP, el PSOE i C’s haurien de ser capaços d’arribar a acords, però reconec que aquesta idea és excessivament innocent. No s’adonen que la «guerra» ja no és entre ells i així continuen incapaços d’arribar al pacte més senzill. Vegin si no com va acabar l’acord sobre la renovació del Consell General del Poder Judicial.

I diuen que volen consensuar una reforma de la Constitució. A vegades tenen un trist sentit de l’humor.

Informes secretos, políticas opacas

domingo, diciembre 2nd, 2018

La política es estrategia. Por eso, los políticos cuando no saben qué hacer con un tema encargan un informe y si quieren alargar el asunto crean una comisión y si la intención ya es ocuparse y trascender elaboran un plan, para que los que vienen detrás tengan la oportunidad de modificarlo. Es la rueda que no mueve molino.

Además todas estas estrategias se demuestra que son contrarias a la transparencia de la que presumen porque es de lo que carecen. Varios ejemplos: el plan de contingencia que debía evitar el gran apagón sigue siendo un documento virtual, nadie lo ha exhibido, ¿acaso solo se acordó de palabra?; el protocolo de transferencia del servicio de avión ambulancia acordado entre el Govern y la nueva adjudicataria Eliance no se ha dado a conocer; y el famoso informe sobre el puente de Rafal Rubí en la carretera general sigue bajo llave y merece un comentario aparte.

Este informe debe determinar el coste de la demolición de la estructura de este puente y valorar la construcción de una rotonda en superficie. El Consell lo tiene desde el 13 de noviembre. Llegó con un mes de retraso sobre la fecha comprometida. Y el mismo equipo de gobierno se dio una semana para valorarlo y anunciar la decisión final. Todos los plazos se superan y ese informe público sigue siendo confidencial.

Entiendo que un informe ayuda a tomar decisiones y que el equipo de gobierno necesita unos días para «interpretarlo» pero no puede secuestrar la información como si fuera propiedad privada. Llega un momento en que lo público es lo publicado, si realmente se practica la transparencia, que no es el caso.

Al final no queda otra opción que intentar interpretar las estrategias. Es este caso, parece que la decisión que han adoptado Més y PSOE es dejar aparcado el asunto, darle largas, porque ya no llegan a la demolición de los puentes antes de las elecciones. El que venga detrás que tanqui sa barrera.