Archive for septiembre, 2018

Tiempo para los empresarios

domingo, septiembre 30th, 2018

Los menorquines tenemos una cierta tendencia a flagelarnos con nuestras debilidades y nos cuesta más ver nuestras capacidades y fortalezas. Añoramos el pasado y tememos al futuro. Uno de los tópicos es que hoy no hay empresarios como los de antes. Y otro es que los jóvenes se van a trabajar fuera por la falta de oportunidades en la Isla. Yo creo que los empresarios del pasado solo sirven por su herencia real, cuando sus empresas siguen funcionando, lo que cada vez es menos frecuente, y para recibir un homenaje, y los jóvenes del futuro se seguirán yendo y viviendo porque el mundo ya es esa aldea global de los visionarios antiguos.

Estoy convencido que aquí hay buenos empresarios, con empresas en crecimiento y con una mentalidad innovadora. Seguramente se mantienen al margen de la vida pública y se dedican a trabajar y luchar, pero son el auténtico motor de la economía local. Los que han innovado en calzado, en nuevas tecnologías, en turismo, en servicios y en nuevos sectores. El grupo Artiem, que ha recibido el reconocimiento del Ateneu de Maó, es un buen ejemplo del empuje innovador, apostando por la capacidad de su equipo de trabajadores y comprometidos con valores como el respeto al medio ambiente, por la sostenibilidad.

Seguramente ha llegado un momento en que la Isla necesita que estos empresarios estén más presentes en la vida pública. Hasta ahora solo los hoteleros han actuado con una estrategia de influir en las decisiones políticas. PIME y CAEB cuentan con personas al frente que pueden dar el paso de jugar en el campo comunitario, en el terreno en que se decide una parte del desarrollo económico de la Isla. Además, sigue estando abierta esa oportunidad para que las dos grandes federaciones empresariales compartan los objetivos y las estrategias para que las decisiones importantes para la economía insular no se tomen con su silencio.

 

Otro cabo suelto para los amarres de Maó

miércoles, septiembre 26th, 2018

Hace casi diez años el entonces presidente del Club Marítimo Mahón, Luis Barca, un hombre inteligente y osado, se entrevistó con quienes ocupaban la presidencia y la dirección técnica de Autoridad Portuaria, Joan Verger y Ángel Matías. Puso la grabadora en marcha para que después la Fiscalía acusara a la cúpula de Puertos del posible amaño de ese concurso, que favoreció a Trapsayates, la empresa de Díaz Ferran, que, de momento ha permanecido cinco años y dos meses en la cárcel por varias causas, entre ellas la quiebra de Marsans.

Esa batalla por la recuperación de los amarres que el ‘Marítimo’ nunca debió perder todavía se está librando. Hoy los clubes, que no tienen un afán de lucro, tienen preferencia para la gestión de unos amarres, cuya actividad permite a estas entidades desarrollar sus actividades deportivas y sociales. Pero todavía se pagan las consecuencias de la forma en que se gestionaban las millonarias concesiones de puertos.

Sin cuestionar la intención del presidente actual de APB, el camino para intentar recuperar los amarres está lleno de escollos. El último es la resolución de la Audiencia Nacional que determina que antes del interés de Puertos por recuperar la concesión por una falta grave de Trapsayates está el derecho de los acreedores de Marsans de recuperar su dinero. Así las cosas, no es descartable que la empresa que perteneció al presidente de la patronal española, hoy intervenida judicialmente, agote el periodo de la concesión hasta 2023. Mientras, el Club Marítimo sigue a la espera de que se resuelva el concurso del muelle d’en Reynés, al que aspiran también dos empresas.

En el puerto de Maó siempre flotan cabos sueltos, como sucede con el varadero o La Solana, desalojada y abandonada, por poner dos ejemplos. Al menos el cabo de los amarres deberá atarse bien para que no siga a la deriva.

 

Cortar todos los árboles para evitar el fuego

domingo, septiembre 23rd, 2018

Me da la impresión de que los centros docentes y los profesores se abstraen del debate político sobre la educación. Se quejan de lo ilógico de algunas normas o de las molestias de las obras o de algún programa que no cuenta con la dotación necesaria, pero pasan del debate general como el debate general pasa de sus opiniones. Ni los profesores esperan nada de los políticos, ni éstos se preocupan porque al final aplicarán una nueva norma pese a lo que piensen los profesionales de la educación. Una pena.

En el Congreso se pide a la ministra Celaa que persiga en Catalunya a quienes utilizan un libro de texto en cuyas páginas sale el término «país» sin hacer referencia a España. Esta idea de «país» ya lo utilizaba Jordi Pujol cuando no era independentista, sino pactista y práctico, y sus hijos todavía no le amargaban la vida. De hecho, debería ser país una parte del todo (metonimia), a no ser que el todo ya no considere que esa parte sigue siendo «país» (sinécdoque). Cuando el poder ha de dedicarse a inspeccionar los libros para que ninguna de sus letras tenga un tufo subversivo es que algo muy importante está en una situación muy preocupante. Quizás la libertad.

No se pueden cortar todos los árboles por el miedo que le tenemos al fuego. Esas políticas ideológicamente preventivas ya se probaron en varias ocasiones en Europa en el siglo pasado con resultados funestos.

Es verdad que los profesores no son asépticos y que algunos se sentirían muy incómodos si un día les hacen jurar la Constitución para mantener su puesto de trabajo (todo puede llegar) pero mientras esperamos a que la política cumpla con la ley de Murphy, quizás lo más inteligente es confiar en los maestros, respetar su trabajo, exigirles el esfuerzo (no porque sean más funcionarios que antes han de trabajar menos), y cederles los mejores medios para que su labor sea lo más eficaz posible. Como si fuéramos conscientes de que trabajan con nuestra materia prima más importante.

 

Dignificar la persona

domingo, septiembre 16th, 2018

Les males notícies són les més llegides. Es pot comprovar fàcilment amb les dades del diari digital. Com més morbosa és una informació més lectors tindrà. Però quan es tracta de pensar com puc millorar la pròpia vida, les persones cerquem referents que ens inspirin, que transmetin els valors que volem trobar. Una mostra d’aquesta ansietat per la recerca és l’èxit dels llibres de consells pel canvi, escrits pels nous gurús, producte del màrqueting, que ajuden tant com una tirita en un derrame cerebral. Perquè les paraules -aquestes que ara llegeix també- se les emporta el vent. I aquí a Menorca prou que bufa.

El que no pot escampar el vent és la força dels testimonis. I en tenim de ben a prop. Mestral va celebrar divendres els 25 anys de la seva fundació. Aquesta entitat de Caritas i per tant de l’església de Menorca ha estat compromesa amb les persones més necessitades a través de la feina de molta gent. Tots els responsables i voluntaris de Mestral mereixen un reconeixement. Només pensar que durant aquests anys han atès 2.899 persones en risc d’exclusió dóna una idea de la importància del seu testimoni.

Encara hi ha qui pensa que la caritat és donar a algú una mica del que et sobra, quan de fet el que importa és reconèixer la dignitat de la persona, en singular, i actuar en conseqüència.

La crisi pot haver passat segons demostren les estadístiques però a vegades tens la impressió que cada dia hi ha més gent necessitada d’una mà estesa. Encara hi ha persones que pels motius que sigui -els judicis al final són prescindibles- es troben en situacions límit que afecten les seves capacitats de sobreviure d’una manera digna.

Els voluntaris de Caritas treballen per la rehabilitació, es dediquen a conservar el nostre patrimoni, que són les persones, la feina més important. És possible que no només creguin que a la vida reps el que dónes, sinó que són capaços de convertir les paraules en testimoni. Enhorabona i gràcies.

 

Franco está mejor enterrado

domingo, septiembre 9th, 2018

Hay, al menos dos Franco. Uno es la momia, que después de 40 años en una sepultura con significación pública conviene que descanse con los suyos y no con los «españoles todos».

Otro es el personaje histórico, que debería seguir enterrado, aunque se ha demostrado que hay demasiados que alientan «el regreso», de un color y del contrario. Pedro Sánchez afronta el traslado de los restos del dictador como una cuestión que dejó pendiente la transición. Pero ello ha provocado que muchos hayan resucitado al personaje, defensores de Franco que han salido del armario, para reivindicar la figura del dictador por lo que representaron sus 40 años de mandamás. Son evidentes las ganas de algunos hoy demócratas (casi nadie es partidario de una dictadura) de pasar cuentas y proclamar que con Franco, si no se vivía mejor, sí se vivía muy bien. Y que por eso murió en la cama y no víctima de una revolución. Estos revisionistas premian al dictador como si la transición fuera su mérito, cuando hay que reconocer a la sociedad del 75 y a los políticos de entonces de casi todos los colores la capacidad de pactar (sinónimo de renunciar a algo en beneficio de todos). Sin duda los que ya han «desenterrado» a Franco no serían partidarios de que Tejero o Armada hubieran gobernado ni un solo día (y menos 40 años). Quizás, solo quizás, hemos aprendido que los golpes ya no son un estado aceptable por parte de los ciudadanos.

Lo que preocupa es que los desenterradores del personaje parecen expresar algo que quizás no es tan minoritario, el hastío por el funcionamiento de esta democracia devaluada, el deterioro progresivo del debate político, la pérdida de prestigio de los líderes y de los partidos. Pese a todas esas debilidades y miserias, no creo que nadie sueñe con una resurrección, ni con un salvador de la patria con disfraz de Batman, porque quizás bajo la máscara se encuentre un Trump.

 

Quatre exemples de qualitat turística

domingo, septiembre 2nd, 2018

El model turístic de Menorca no es dissenya des de cap despatx. Les normes urbanístiques i de planificació posen els límits però no serveixen per moure l’economia. Aquesta sempre ve de la mà de la iniciativa privada.

Hi ha quatre exemples que alimenten el model menorquí que va a la recerca de la qualitat, com assignatura pendent.

Primer. Molts hotels de costa han millorat la seva qualitat, són els que responen millor davant la competència en preu d’altres destinacions i aconsegueixen millorar resultats per la qualitat i no per la quantitat.

Segon. Els hotels d’interior han demostrat que es pot allargar la temporada (molts obren tot l’any), a uns preus alts, amb un producte de molta qualitat. Tot i que representen poques places encara són un bon producte, en coherència amb la categoria que vol tenir l’Illa.

Tercer. Els restaurants estan oferint cada vegada més una carta original, basada en el producte local i molta innovació. Una nova generació de xefs empeny el sector i la marca gastronòmica guanya prestigi amb alguns restaurants tradicionals que s’han posat al dia.

Quart. Els agroturismes, moltes vegades promoguts per empresaris de fora i que incorporen nous projectes agraris. Pot ser un factor de modernització del camp de Menorca i de millora de la seva rendibilitat. La diversificació de la producció i les noves dinàmiques són factors claus perquè molts de joves que volen ser pagesos tenguin noves oportunitats, tal vegada millors que no amb anteriors propietaris i amb contractes d’amitgeria.

Sempre es repeteix que Menorca no té marca, a diferència de les altres illes. Som més donats a la crítica que no a potenciar les coses bones que tenim i que es fan. Les marques de natura i platges verges, cultura i patrimoni, gastronomia, esport i aventura i qualsevol altre han de tenir la qualitat com a comú denominador.

Si aquest és el model, l’administració ha de posar les normes i no posar obstacles.