Archive for Julio, 2016

Els residents anglesos

Miércoles, Julio 27th, 2016

No podem triar la família, ni els vesins que mos toca tenir i a vegades patir. Però en l’àmbit comunitari, hi ha qui té la idea que els menorquins decidim qui volem que ens visiti a l’estiu i qui volem que es converteixi en resident.

Les dades d’hisenda demostren que hi ha «pobles dormitori», aquells on hi ha residents esporàdics que es beneficien del descompte aeri. És gent que conviu amb els illencs i que té procedències molt diverses. Els turistes que s’enamoren de l’Illa i es transformen en residents, aquests menorquins amb accent, tenen una gran importància econòmica i social, i també, encara que no es nota tant, cultural. Les relacions amb les comunitats estrangeres s’haurien d’animar. Algunes d’elles viuen aïllades en una illa, i d’altres es relacionen amb mesura. Per exemple, hi ha anglesos residents de molts anys que no saben ajuntar quatre paraules en castellà. En canvi, hi ha molts italians ben implicats en moltes coses. Hi ha persones amb una actitud personal imitable, com Matthias Roters i George Ferrara que rallen un menorquí excel·lent.

Molts de residents anglesos han deixat de ser-ho per motius econòmics. El brexit també podria afectar. Hauríem d’estar al seu costat per veure si es pot actuar d’alguna manera.

Sempre ens hem queixat de la dependència turística del mercat britànic. Ara tenim por que el procés de sortida de la Unió Europea faci que en vénguin menys. Com quedam, idò? No ens interessa la dependència dels britànics però tenim pànic a la pèrdua del principal mercat turístic.

És positiu que ara s’intensifiqui la promoció en altres mercats. El francès és una prova d’èxit. Però hem de mirar de millorar el turisme britànic. Desviar la promoció no sé si és tan bona idea.

El test de estrés turístico

Miércoles, Julio 20th, 2016

La presión sobre la actividad turística no la provoca la ecotasa. Puede crear un malestar entre los hoteleros, que la pagarán a rajatabla, porque la oferta ilegal de residencias turísticas, pese a las declaraciones, difícilmente va a cumplir con la obligación fiscal.
Este mes de julio, la Isla y el sector turístico deben someterse a un test de estrés, similar al de la banca. La avalancha pone a prueba nuestra capacidad para atender a los turistas con la calidad que esperan encontrar.

La saturación de las playas vírgenes es un problema importante, que merece que la administración le preste atención. A ver si el principal atractivo turístico se puede convertir en un argumento en contra. La idea del nuevo conseller Miquel Preto de fletar autobuses lanzadera desde nuevos aparcamientos en la periferia urbana, que permita clausurar los actuales, sin duda no está elaborada pero representa una propuesta digna de analizar. Es interesante que los consellers tengan buenas ideas, que sobre el papel no quedan mal, pero después han de demostrar su capacidad de gestión.

No sería justo limitar el test de estrés a lo público. Los negocios esperan hacer su agosto, después de una larga serie de años, en los que el mes punta nunca llegaba a ser óptimo. Llegan comentarios sobre experiencias en restaurantes que no cumplen las expectativas de los turistas.

Los menorquines nunca queremos que se nos compare con Eivissa. Parece que eso nos ofende. De hecho nadie se atreve a afirmar que Eivissa tiene un modelo económico, basado en el turismo, que les funciona cada vez mejor. Que no queramos parecernos es bueno. Pero debemos intentar que nuestro propio modelo funcione. El test de estrés ha de detectar problemas que alguien debería preocuparse de solucionar.

Ya hemos perdido

Lunes, Julio 18th, 2016

Hay muchas personas de seny que, después de Niza piden guerra a los islamistas y a los musulmanes, pero no a los de allá (Irak, Siria, Libia, Afganistán), sino a los de aquí, a los de Menorca. La reacción al miedo, que suele ser el odio, afecta cada día a más gente. Y la lucha contra el terrorismo del EI se convierte en un rechazo a todo lo que tenga relación con la religión musulmana y especialmente a quienes la practican en la cercanía, aquellos que viven aquí pero se sienten de allí. Y los argumentos cargan los sentimientos: no solo no se integran, sino que no sabemos lo que realmente piensan sobre los atentados terroristas y además dejamos que se aprovechen de todos los derechos sociales sin pedirles nada a cambio. El enfado, se nota, va creciendo. Esta batalla, que ya ha tenido evidentes efectos, como se ha visto en el referéndum británico sobre el brexit, ya está perdida.

Hay que ir con mucho cuidado de no alimentar lo que se teme. Un vecino inmigrante que podría ser musulmán (no lo sé) se dejó un día sus llaves en su casa y no podía entrar. Quería saltar desde mi casa a la suya, salvando dos viviendas desde un tercer piso.  Su mujer llamó a nuestra puerta. Con la cabeza cubierta y sin saber casi español dudamos en abrir. No la entendíamos. Nos enteramos de su problema. Llamamos a los bomberos, que ya no abren puertas. A un cerrajero, que, de entrada, les quería cobrar 120 euros. Al final, se arriesgó y saltó. Nos están excesivamente agradecidos por hacer tan poco (abrir una puerta). Tienen un hijo discapacitado que la Cruz Roja devuelve a su casa cada tarde. Algunos pensarán que se aprovechan del sistema. Otros, desconfiarán por su aspecto.

No se trata de considerar que los europeos somos «culpables» indirectos de los atentados. Es una barbaridad. Pero sí deberíamos reflexionar sobre los valores europeos que perdemos después de los atentados.

Gent que estima aquesta terra

Miércoles, Julio 13th, 2016

El ritme slow està de moda. Segurament perquè sempre se solen imposar les tendències que mostren el contrari del que fem. Com que vivim deveres, hem de valorar anar a poc a poc. I en el ritme slow Menorca podria ser líder, un referent mundial. Fins i tot hi ha molta gent de fora que quan veu la pàssia menorquina assegura que és una manifestació de la nostra saviesa. No sé si tant, però hauríem de fer cas del que deia Pau Faner, que el paisatge només es pot descobrir i valorar caminant, anant a peu, i mai en cotxe. La velocitat no permet apreciar la bellesa. (I així i tot, la guerra que hem organitzat per no ampliar gaire sa carretera per poder preservar el paisatge). Un altre exemple de ritme tranquil era fa uns anys la gelateria Torres de Ciutadella (on feien la millor luda de vainilla del món) on la senyora que ja anomenaven fittipaldi no baratava el seu pas de servir gelats encara que la filera fos molt llarga i els catalans de Barcelona es posessin nerviosos.

La resistència a perdre aquest ritme personal de l’Illa, segurament de manera inconscient, és ben viu. Algú podria pensar que és una de les causes que en 12 anys la nostra economia només hagi crescut un 0,3%. Però crec que aquesta forma de ser és un dels secrets de la vitalitat cultural de Menorca i de la decisió col·lectiva de mantenir la bellesa de la terra que estimam.

Fa uns dies ens va deixar en Miquel Mus Reynés, la persona més tranquil·la que he conegut mai, però segurament una de les més constants, una de les més bones, en el bon sentit de la paraula, capaç de valorar els detalls del paisatge i de la memòria personal i popular, de les que mai parlen malament de ningú i que saben descobrir la bellesa de les persones, de les paraules i de la història. També recordant gent de casa aprenem a valorar les coses bones que compartim. Ells també són el paisatge que no volem que es perdi.

Hay otras prioridades antes que la Medicina

Miércoles, Julio 6th, 2016

El Govern ha considerado un objetivo estratégico la creación de la Facultad de Medicina, un proyecto caro que, al menos en su primeros cursos, en nada beneficia a Menorca. De los 1.403 preinscritos solo 16 son residentes en Menorca. Eso significa que hay una plaza para cada 23 aspirantes, por lo que es posible que en el primer curso de Medicina en Balears no esté matriculado ni un solo menorquín. Es decir, puede ser similar a la red de ferrocarriles de Mallorca, también con un coste alto y un déficit muy importante, que solo pueden utilizarse, como es fácil deducir, en Mallorca. Solo Podemos se ha manifestado claramente en contra de crear la nueva facultad, que se sumará a las 40 que ya existen en España. El resto de partidos y especialmente sus representantes en Menorca están a favor o se han mostrado muy silenciosos.

Alguien pensará que aplicar las ratios menorquinas en los proyectos de ámbito balear responde a una mentalidad localista.  Yo creo sin embargo, que el Gobierno actúa pensando en las mayorías, pero vivimos tiempos en que es imprescindible poner a las minorías por delante y especialmente en una comunidad insular, Menorca es sinónimo de minoría. La presidenta a menudo argumenta que la inversión en conocimiento siempre tiene un retorno económico. Esa verdad precisa de pruebas científicas y no solo de axiomas irrebatibles. Sería verdad si la Facultad de Medicina se ubicara en el Llatzeret del puerto de Maó porque una descentralización real de la Universitat beneficiaria en este caso a la necesitada economía menorquina.

¿Por qué no se apuesta por el conocimiento específico, como podría ser el calzado a las ciencias del mar y la UIB se convierte en líder y referente en estos ámbitos?. Me da la impresión de que se atiende más a los intereses corporativistas de los profesores que no a los económicos de las Islas y especialmente de Menorca. ¿Por qué no nos ilusionan a los minoritarios con algún proyecto estrella de ámbito local?