Archive for Marzo, 2016

A cada uno lo suyo

Jueves, Marzo 31st, 2016

Hay quien desacredita a los gobiernos que nacen de los pactos, especialmente si son más de dos partidos los que los forman. Prefieren las mayorías.  Sin embargo, hoy se impone la necesidad del acuerdo. Se nota que algunos partidos no están acostumbrados a consensuar casi nada y sobre todo se percibe que no tienen capacidad para renunciar a cuestiones importantes para facilitar el consenso. De palabra, todo; de hecho, casi nada.
Los partidos que forman un gobierno, como sucede en el Govern y el Consell, con la diferencia de que Podemos está fuera en Palma y dentro en Menorca, tienen cada uno asignada su área de gobierno. Se corre el riesgo de que las dinámicas partidistas que deberían estar archivadas hagan que un partido no se meta en el terreno del otro. Una mala solución para no pisar callos.

Un ejemplo. Es cierto que Podemos y Més per Menorca se han desmarcado del nombramiento a dedo de Noemí Gomila, exconsellera socialista, como coordinadora del Ibavi en Menorca. Se cubre así un puesto técnico con un cargo de confianza. Algo sorprendente después de todo lo que ha llovido. Hace unos meses, Podemos llevó hasta el límite el nombramiento de Francisco Fernández Terrés. Moderó el tono con el de Ernest Ribalaiga. Y casi no se le ha oído con Noemí Gomila. Una cosa es mantener una pose de «no lo comparto» y otra exigir las medidas éticas que tanto han pregonado. Més ha sido más coherente, marcando distancias con estos nombramientos, pero no ha hecho un motivo de batalla porque prefiere no entrar en el territorio de otros partidos y dedicarse a otras cosas.

El PSOE ha sufrido un gran desgaste electoral. La colocación de compañeros forma parte de la tradición del bipartidismo. Más le valdría aplicar nuevas formas de actuar antes de que le adelanten por la izquierda y la derecha.

Arcadio i el seu poble

Jueves, Marzo 24th, 2016

Els pobles es construeixen amb les aportacions individuals de la gent i les obres col·lectives. Crec que Arcadio Gomila, el periodista, el poeta, l’amant de la música, ha ajudat a donar personalitat a Alaior durant les nou dècades que ha viscut. I és una satisfacció pensar que bona part de la seva tasca l’ha feta a través de les pàgines de «Es Diari». Cinquanta anys de corresponsal, des que el va nomenar Jordi Negre, li van permetre escriure una crònica continuada de la vida del poble, la inauguració de l’escola, la millora de les infraestructures, els canvis a l’Ajuntament i especialment la vida social i cultural d’una vila que ha vist créixer i prosperar.

Va donar molt al seu poble i al diari, i ell mateix reconeixia que la feina de corresponsal l’havia enriquit personalment, li havia donat l’oportunitat d’escriure la crònica de la gent d’Alaior. Ser cronista és una de les feines periodístiques més interessants. No tot van ser alegries en la seva tasca de periodista de poble, perquè la feina periodística si no et dóna algun disgust és que no val la pena. A més, un cronista no pot deixar d’explicar allò que veu, encara que no agradi.

Arcadio Gomila era una persona feinera, constant i responsable. I sobretot era sensible a les coses que li passen a la gent. En els darrers anys patia amb les notícies dels refugiats i les imatges impactants que omplen els informatius de la televisió, o amb la manca de feina per a la gent jove.

La seva sensibilitat l’atracava a la poesia i a la música. La lletra de «Xoroi», entre d’altres cançons menorquines, porta la seva signatura.

Algú pot pensar que viure tota la vida al poble on va néixer l’any 1924 limita la capacitat de créixer. Ell va demostrar que des del petit món del cronista local es pot arribar a ser gran i ajudar a fer gran el teu poble.

El buenismo es malísimo

Lunes, Marzo 14th, 2016

Hay quien considera el «buenismo» (considerar a los demás buenas personas y actuar en consecuencia) como uno de los males que está hundiendo la sociedad del bienestar. Sirvan algunos ejemplos.

A los refugiados sirios no se les puede dejar entrar en Europa por su peligro «desestabilizador» y si todavía a la hora de comer nos enseñan algunas imágenes de niños ahogados en la playa debemos concentrar la vista en el plato de comida. De hecho, ahí está la esencia. Que no nos quiten el plato de comida. De ese miedo se alimentan los partidos xenófobos, extremistas, cuyas expectativas de voto crecen en casi toda Europa. El terror ante el terrorismo sigue incrementando las víctimas colaterales.

Las políticas en contra de algo tienen muchísimo más peso que las que se hacen a favor y con renuncias. La humildad en política no existe. Albert Rivera ha demostrado una buena actitud para el diálogo y le han llovido las críticas. La oportunidad histórica de conseguir un gobierno de pacto, con un programa conjunto que permita, entre otras muchas cosas, una ley de educación duradera, topa con los argumentos de quienes se sitúan por sistema en la oposición. Los que se visten de malos son más simpáticos.

El deterioro de la economía no es intermitente, sino persistente. Ahora Draghi del BCE y algunos gurús vuelven a pedir que se adopten medidas tajantes para evitar otra recesión. ¿Cuándo en materia económica se va a proponer algo en positivo, que mejore la calidad del empleo, que permita a los trabajadores recuperar poder adquisitivo, que ilusione y que anime al esfuerzo?

Rousseau decía que el hombre nace bueno y la sociedad lo corrompe. Por tanto, esa dinámica que nos prohíbe las ilusiones y que difumina los valores debería cambiar. Hay que apostar por los hombres buenos para que el destino no sea volver a provocar las mismas decepciones.

Els premis

Lunes, Marzo 7th, 2016

El premi és una forma que tenen les institucions de reconèixer la trajectòria i l’aportació que han fet algunes persones a la societat. Tenen aquest valor positiu i estic convençut que la gran majoria de reconeixements són més que merescuts. Miquel Ametller, per exemple, el glosador que amb una constància de dècades ha permès recuperar la tradició del vers improvisat que s’anava perdent, bé es mereixia rebre el «Ramon Llull».

Però hi ha una inflació de premis, alguns tan multitudinaris com el dels millors esportistes de cada any. Quan s’abusa dels actes protocolaris la repercussió és menor, la societat mostra menys interès per descobrir la tasca dels premiats, i al final es dóna menys valor al reconeixement.

Aquesta és la qüestió: la transcendència dels premis. La satisfacció de la persona que el rep i de la seva família ja és prou important. Però moltes vegades s’hauria d’anar un poc més enllà. Un exemple perfecte és Francesc de Borja Moll, el filòleg ciutadellenc, una persona senzilla i ambiciosa en la seva tasca de lingüista i editor, una figura cabdal per la nostra llengua, per tant per la nostra cultura, un homenot, en llenguatge de Josep Pla. Moll ha rebut un ampli reconeixement públic. Li hem donat les gràcies pels fruits de la seva feina, fent-lo fill il·lustre o lliurant la medalla d’or. Però, a ell què li agradaria més enllà del premi?. Possiblement que el seu nom vagi també lligat a la continuïtat de la tasca que va apassionar un home que estimava la seva llengua.

Els premis combinen les persones que els reben i la terra que els ha vist néixer o acollit. La terra, representada per les institucions, ha de saber gestionar les herències dels premiats. Francesc de Borja Moll té les seves arrels a Ciutadella, com explica als seus primers 30 anys, i valdria la pena que la ciutat comptés amb un institut o una fundació amb el seu nom dedicada a cuidar la nostra llengua. El que han fet algunes persones salvant el patrimoni de l’Editorial Moll també ho haurien de saber fer les institucions.

 

¡Cuidado, que viene un periodista!

Jueves, Marzo 3rd, 2016

Tienen los periodistas un interés legítimo para acceder a los documentos públicos? Parece evidente que la respuesta debería ser que sí. Nuestra profesión consiste en ejercer de intermediarios para dar respuesta al derecho a la información de los ciudadanos. Sin embargo este acceso está lleno de obstáculos. Los ayuntamientos se acostumbran a denegar la consulta de expedientes porque temen incumplir la ley de protección de datos. Los registros de la propiedad son otro ejemplo evidente. Las copias de las inscripciones aparecen llenas de manchas de típex borrando datos, entre los que se incluye el valor económico de las operaciones inmobiliarias. Cada vez es más difícil seguir la pista del dinero. Trabajos periodísticos de investigación como el realizado por David Marquès en el caso Nerer son cada día más difíciles y tienen mayor mérito.

Y lo más curioso es que todos estos obstáculos se producen cuando la transparencia se ha convertido en un eslogan político. Entre lo transparente -nada y menos en política puede ser totalmente cristalino- y lo opaco debería existir un término medio suficiente para una buena salud democrática. Hoy gana por goleada la protección de datos (siempre beneficia a quien oculta algo) que el derecho a la información de los ciudadanos. La ley no debería limitar el acceso a los documentos por parte de los periodistas, sino en cualquier caso sancionar un mal uso de la información conseguida.

En la transición, un periodista tenía una cierta «autoridad» para pedir un expediente y un político demócrata reciente se guardaba mucho de impedírselo. Hoy la transparencia es publicar cuánto dinero tiene en la cuenta un político un día determinado, lo que sin duda es una invasión de su intimidad. En cambio si un periodista pide consultar un expediente, casi todos los cargos públicos piensan en cómo evitarlo y en los problemas legales que le puede acarrear. Son las leyes, cada vez más frecuentes, que limitan las libertades. La antitransparencia.

Ciencia que se va y nunca vuelve

Jueves, Marzo 3rd, 2016

En Menorca, da la sensación de que nos hemos acostumbrado a lo pequeño y no aspiramos a grandes cosas. Las grandes inversiones tienen mala prensa, nos parecen un gasto excesivo. Los parques eólicos demasiado altos. En los puertos nuevos las dimensiones mínimas son directamente proporcionales al apoyo político. Nos gusta más un pequeño y coqueto hotel rural que un complejo turístico de ocio. Y además solemos proclamar la incompatibilidad de las ideas. La imaginación debe ajustarse a los parámetros socialmente admisibles.

Menorca puede presumir de grandes científicos, la mayoría profesores, en una tradición que encabezaría el doctor Mateu Orfila. Los de hoy se llaman Benjamín Carreras, Ildefonso Hernández, Manuel Elices, Guillem Anglada, entre otros muchos, y ahora Alicia Sintes. Son personas que nunca han dejado de crecer en lo intelectual y que tienen, como característica común, que viven fuera de la Isla. Seguramente, como hipótesis, si uno siembra sus raíces en tierra rodeada por agua salada nunca llega a su altura óptima.

El conocimiento es un tesoro que no tiene precio. La suma de los conocimientos individuales es una riqueza incalculable para cualquier sociedad y territorio.

Algunos pioneros, aprovechando las nuevas tecnologías, que no entienden de fronteras marítimas, intentan que la Isla sea capaz de atraer a personas con una formación que les permite innovar. Casi siempre se trata de propuestas en el ámbito económico. Todo es economía.

Si el Govern se plantea ahora crear una Facultad de Medicina en Palma, con un coste de funcionamiento de más de 3 millones al año, ¿no sería posible que el Lazareto fuera el eje de un proyecto para que las personas que se forman en el mundo científico vieran en Menorca un destino ideal para sembrar y crecer?

Aviones que vuelan despacio

Jueves, Marzo 3rd, 2016

Hay reivindicaciones sociales que se debilitan o se aletargan cuando se produce un cambio de gobierno. Puede ser por el compás de espera de cortesía o por desconexión ideológica (a veces «contra» un partido se vive mejor). Pero de esa pacificación no se puede deducir que una problemática se ha resuelto.

Es lo que sucede ahora con el transporte aéreo. Ofega tanto o más que antes, pero hay poco ambiente reivindicativo. Solo en el Parlament se llevan a aprobación propuestas para «pedir», «reclamar», a Madrid que se reduzcan las tarifas si baja el IPC o que el descuento de residente se aplique también sobre las tasas, que a veces superan el importe inicial del billete, como denunció «Es Diari» en una información reciente.

En la calle y en los medios la protesta social ha bajado el volumen por el cansancio de los «movilizadores». En el Consell nadie lidera la mejora del transporte aéreo. Uno de los grandes objetivos de todos los programas electorales, pero con muy poca iniciativa real desde las instituciones, más allá de las declaraciones típicas sobre que nuestros trenes son los aviones y nuestras autopistas están en las nubes.

El argumento de que se está a la espera de que se constituya el nuevo gobierno suena a excusa. Nadie esperará a ver si Pedro o Mariano son presidentes para comprar un billete si necesita viajar.

Las compañías aéreas se las saben todas. Ese es su trabajo, conseguir mejorar la rentabilidad de su negocio. Pero ¿quién está negociando al otro lado de la mesa? Aunque no haya Gobierno funcionando, hay una comisión mixta del transporte aéreo en Aviación Civil. Allí es donde los últimos gobiernos del Consell, con Damià Borràs y Luis Alejandre, han peleado para conseguir mejoras. Ahora nadie informa de si se convoca esa comisión. No sabemos si seguimos librando batallas. A ver si, como creía Deudero, al final resultará que no había guerra y que todo es fruto de la imaginación de los primitivos talayóticos.