Archive for abril, 2015

La mano dura fiscal

lunes, abril 27th, 2015

Para evitar que la gente con mucho dinero intente esconderlo, en Suiza o debajo de una baldosa, y tribute en España, el Gobierno parece verse abocado a una doble moral «por interés general». Por una parte, ante la opinión pública criminaliza a los grandes defraudadores, mientras, por otra, ofrece una amnistía fiscal con unas buenas condiciones, un acuerdo comercial, vaya. Porque incluso la vicepresidenta ha reconocido que se trata de una amnistía y no de una regularización, otro de los aburridos eufemismos a los que nos tienen acostumbrados los que dicen siempre la verdad a medias.

El Gobierno presume del incremento de la recaudación durante un periodo de crisis. Es un mérito, sin duda. Más inspectores han puesto la lupa sobre todos los ciudadanos para no perder la más mínima oportunidad de cobro de las deudas, más los intereses, de tramitar los embargos. Ejercen una extorsión legal, con una mano, la dura, mientras con la otra firman acuerdos comerciales con quienes han guardado el dinero a la espera de una buena oportunidad. Esta es la justicia fiscal, que no es lo mismo que social.

Por eso me alegra que una joven en paro, a la que el Ministerio de Fomento le reclamó la devolución de la ayuda al alquiler (el curioso invento de Zapatero para que los jóvenes se emanciparan), haya conseguido vencer en los tribunales y doblegar a la administración. Hacienda iba a cobrar la deuda embargando su cuenta. Asustada, pidió el dinero prestado, más de 2.500 euros, y devolvió las subvenciones que había percibido. «Nunca más volveré a pedir una ayuda a la administración», declaraba. Su situación es la misma que la de 800 jóvenes de Balears que habrán devuelto ya una parte de las ayudas a las que un día creyeron que tenían derecho.

Ellos, con muchos menos recursos, incluso algunos en el paro, también agradecerían una amnistía. Pero, claro, para ser escuchados deben cumplir dos condiciones: tener un montón grande de pasta y que esté bien escondida.

Un rato largo

martes, abril 21st, 2015

Me molesta que la corrupción no tenga efectos electorales, que a los votantes no les importe la ética, que disculpen a los corruptos y que sigan votando a los políticos que les han dado cobijo. Rasgarse las vestiduras no tiene un efecto reparador. Descubrir a un corrupto poderoso es un buen síntoma para la democracia, pero cuando las manchas son tantas la ropa ya no puede lavarse ni en casa ni fuera y hay que comprar un vestido nuevo.

José Ramón Bauzá hizo una apuesta valiente cuando en 2011 se impuso a las reticencias en su partido para excluir de las listas electorales a todos los imputados. Sin embargo, ante la epidemia de la corrupción, el gesto nunca debe ser para la historia, sino que hay que exigir la ética en todos los procesos, cada día.

Los partidos que ya no juegan solos prefieren siempre cargar las culpas en el contrario y considerar que las manchas propias son excepciones que hay que erradicar, repudiando a los amigos si hace falta y algunos seguro que deseando no encontrarse un día en el mismo brete. Ya suenan algunas disculpas. Insuficientes. Nadie desembarca de forma voluntaria. Ni en los ERE de la Andalucía de Chaves y Griñán, ni en la financiación del partido de Rajoy.

La corrupción es contra los ciudadanos, incluso los dormidos, pero perjudica especialmente a los políticos honestos, a los que cobran un sueldo digno, a veces demasiado bajo, por muchas horas de trabajo y que no aspiran a ganar tanto dinero como los millonarios con los que a veces tratan. La autoridad nunca debería medirse por la cartera.

Lo que no comprendo de los honestos es que no se cabreen, que no sean promotores de una revolución interna que cambie las dinámicas de los grandes partidos, cada día más pequeños. No es bueno seguir al líder por agradecimiento. Sino ser capaces de liderar un cambio, por responsabilidad.

Ciutadella perd gas

martes, abril 14th, 2015

Ciutadella sempre ha sabut suplir la ineficàcia de la gestió pública amb empenta privada. S’ha vist en la indústria, en el turisme i en el comerç, tot i els obstacles que s’han posat. El centre de la ciutat atrau molta gent per la qualitat de l’espai històric -hi dóna gust passejar- i de l’oferta de les botigues.

És cert que la polaritat insular anima la comparativa amb la ciutat de Maó, que concentra la majoria dels serveis insulars, un fet que sempre ha pesat en l’ànim ciutadellenc. Això ha fet que el ritme a Maó sigui més funcionarial.

Ara dóna la sensació que les coses baraten. A Maó, els carrers s’han omplert de terrasses, l’ambient al centre s’ha animat, quan no fa gaires anys era un desert, l’oferta comercial es renova, mentre a Ciutadella no es permeten les terrasses als patis i es posen més límits a l’ocupació de la via pública.

L’Ajuntament ciutadellenc ha patit uns governants a la darrera dècada que el poble no es mereix. Després de l’època negra dels Casasnovas, un batle-caixer senyor amb molt bona imatge i actitud, que finalment va abandonar un equip municipal que no ha sabut donar resposta a les necessitats locals.

Projectes d’àmbit insular com el palau de congressos, la pista voltadora, l’escorxador s’han perdut pel camí. D’altres com Can Saura es reconverteixen, per transformar un museu o centre de cultura en una seu dels jutjats. I el Teatre des Born segueix caminant amb peus de plom. (Sempre es pot lliurar el Premi Born de teatre a l’excel·lent auditori de Ferreries). I una dessaladora fantàstica, sense ús. Sort del dic, més gran o més petit.

L’herència que rebrà el nou equip de Ciutadella d’aquesta dècada d’ineficàcia serà feixuga. La cartera no estarà tan buida com fa quatre anys, però la carpeta dels projectes prioritaris s’haurà d’omplir i sobretot hi haurà d’haver regidors amb capacitat de generar il·lusió. Ja veurem.

Alcaldes con pie de plomo

martes, abril 7th, 2015

El oficio de alcalde no es nada fácil. Si un joven, como los hay, piensa dedicarse a la política, una carrera interesante, vale más que aspire a ser diputado regional. Además de soportar poca presión, de diluir su responsabilidad en el conjunto, cuando acaba la legislatura recibe un «finiquito» de 10.251 euros, como sucede ahora. Vaya chollo.

Mientras que un alcalde tiene autoridad pero la puede ejercer poco, siempre en el ojo del huracán, y con el riesgo de terminar ante un fiscal si se atreve a desviarse lo más mínimo de lo que dictan los técnicos.

Los informes de la Sindicatura de Cuentas, que suelen remitirse a dos o tres años atrás, detectan numerosas incidencias en la gestión de los ayuntamientos, de casi todos. No se trata de causas penales, sino de errores en la tramitación o la carencia de documentos. Pero a menudo se convierten en una herramienta de confrontación política.

También lo es el recurso de acudir a la Fiscalía. Solo el anuncio ya hace presuponer una cierta dosis de culpabilidad.

Cada vez más el margen para la actividad política se estrecha. Perdida la confianza con quienes gestionan la cosa pública, se imponen, como unas tenazas, las normas de control y la amenaza de la denuncia.

Hemos entrado en una espiral de la que va a ser muy difícil salir, que hace que la digna actividad política sea poco apetecible para personas capacitadas para ejercerla. Por eso en los partidos mayoritarios la militancia es mínima y la preparación, escasa. Y por eso los partidos tradicionales alimentan a las opciones antisistema.

Más importante que poner un abogado para denunciar al contrario, convendría cultivar otro estilo, el de la colaboración entre los gestores públicos para atender a los ciudadanos. Lo contrario es cimentar el sectarismo.

Un informe inútil y peligroso

martes, abril 7th, 2015

El Govern ha dado a conocer un «Estudio de conectividad aérea (2004-2014)» que llega a una alarmante conclusión. Los menorquines viajamos a precios más económicos que los mallorquines. ¡Vaya, por Dios! Nos hemos pasado media vida protestando, con manifestaciones, foros, estudios, plataformas y al final resulta que todo era una «percepción», una sensación, un síndrome psicológico del efecto ratonera. Habremos de decidir si acudimos al psiquiatra o al filósofo para que nos ayude a superar el trauma.

El estudio no sirve para aliviar el grave problema del transporte aéreo que padece Menorca. Por tanto su mejor destino es la papelera. El Govern lo ha dado a conocer sin una sola interpretación. Si así pretendía transmitir la idea de que el problema del precio de los billetes en Menorca no es para tanto y que somos unos exagerados, conviene desautorizar el estudio de forma urgente. Porque si se utiliza para decidir las políticas públicas sobre transporte aéreo es un instrumento peligroso.

Menorca tiene 4 veces más pasajeros en verano que en invierno. En verano, la oferta de vuelos responde a las necesidades. Trasladar la oferta de vuelos y precios estivales a todo el año, aplicando las medias anuales de precios, el estudio llega a una conclusión perversa, como si esa media fuera el precio al que podemos volar los menorquines también en invierno. La prueba evidente es la ruta a Madrid, ya que sin Ryanair y con OSP los precios se han incrementado, aunque es cierto que hay conexión todo el año.

Siempre se ha dicho que cuando algún político no sabe qué hacer con un asunto crea una comisión o encarga un estudio. En lugar de seguir gastando dinero público en eso, deberían tomar ya decisiones. Es preocupante que esta legislatura acabe con un informe que dice a los menorquines que nos conformemos. Lo que hemos hecho siempre. ¡Qué poco nos valoran!