Archive for febrero, 2014

El cuento de la piruleta se ha acabado

lunes, febrero 17th, 2014

A la mayoría de políticos les gusta soñar que van a dejar «algo» perenne, algo nuevo, una mejora, que cuando ya sean socios del «Esplai» les produzca una íntima satisfacción cada vez que pasen por delante. A casi ningún político le place ser solo un buen gestor, ayudando a atender los problemas ciudadanos, preocupándose por la gente, sobre todo por la que más atención necesita. Quieren un edificio, «algo» físico. Es como la piruleta de un niño, el deseo natural, la atracción por lo dulce.

Esa visión de la cosa pública, ha dado como resultado «mamotretos» inútiles, restos del pasado, que la crisis convierte en ejemplos de lo que no se espera ya de los políticos, que aunque intenten resistirse al cambio de mentalidad, al final la realidad se impone.

Hay tantos ejemplos del pasado… Uno ilustrativo y transversal es la compra de palacios y casas nobiliarias en Ciutadella. El gobierno de izquierdas compró en 2001 el palacio de Ca’n Saura por 1,5 millones de euros. A eso hay que añadir la reforma, el coste del proyecto de ABCN, el mantenimiento. Ahora, el actual alcalde realiza gestiones para ver cómo puede desprenderse de este palacio tan bonito como innecesario. Pero, de ese ejemplo no se quiso aprender. En diciembre de 2005, el Ayuntamiento decide comprar el edificio Saura Morell por un valor de 2,8 millones de euros. (En el mismo pleno se aprobó el pago de 4 millones por la zona verde del Canal Salat). El concejal de entonces, Avel·lí Casasnovas, dijo que era «un orgullo» esa compra, que calificó como «el mejor negocio inmobiliario de los últimos cinco años para el Ayuntamiento».

Reducir los costes de todo ese patrimonio excesivo es una tarea necesaria de las administraciones. Las grandes compras deberían borrarse de los programas electorales.

Sal en las heridas

viernes, febrero 14th, 2014

La primera información sobre la escultura dedicada al «Atlante» me llegó distorsionada. La escueta convocatoria de prensa se refería a la presentación de una escultura y la asistencia de Quetglas. Imaginé que el Ayuntamiento quería representar en el puerto la figura del titán al que Zeus condenó a soportar sobre sus hombros los pilares de la Tierra, y que la obra sería del gran escultor Matías Quetglas. Después descubrimos que se refería al barco donde fueron asesinadas 75 personas en los primeros días de la guerra civil y que Miquel Quetglas era el representante de los promotores de la idea. Todo ello antes de que se desatara la polémica.

La matanza del «Atlante» es un hecho terrible, quizás el más execrable de la guerra en la Isla. Los familiares de los asesinados, si piden un acto de recuerdo, es justo que se les atienda. En Es Castell ya se hizo hace años y en el cementerio hay una capilla dedicada a ello. Sin embargo, los familiares pedían una placa y el Ayuntamiento les da una escultura de catorce metros. Quizás con reponer la placa, en condiciones, y un acto de reconocimiento en Cala Figuera hubiera bastado.

Sin embargo, la idea del equipo de Águeda Reynés estaba meditada y además no tiene vuelta atrás. La escultura de Mila Ahedo está terminada, se encuentra en una nave del polígono industrial de Maó, a punto para ser instalada en los próximos días. Ya no es momento para discutir el proyecto, puesto que hay una factura de 16.000 euros que habrá que abonarse.

Las víctimas, todas, se merecen que las autoridades trabajen por la reconciliación, sobre todo cuando hay heridas abiertas.

Maó ha avanzado y no poco en la mejora del puerto. Quizás habría sido mejor idea contratar a Matías Quetglas para levantar una figura, como una columna de los valores más humanos.

Ara sí que és de fiar

domingo, febrero 9th, 2014

Diuen que Menorca està deprimida. No han sentit vostès massa vegades que la nostra economia està a la coa de Balears? Hi ha qui pensa que hem perdut el caràcter emprenador. Patim una crisi d’autoestima. Hauríem de ser capaços de descobrir els exemples que tenim al voltant que motiven l’optimisme.

El millor és Quesería Menorquina, que aquesta setmana ha aconseguit aixecar el concurs de creditors que pesava sobre l’empresa des d’abril de 2011. No és un tràmit, sinó el resultat de la constància, l’esforç, la intel·ligència i l’eficàcia de l’equip directiu, encapçalat per Francesc Tutzó i Jesús Esparza, i tots els socis-treballadors, inclosos els que ja no hi són.

La crisi general i la de «El Caserío» gairebé comencen alhora. El desembre de 2008, Kraft diu que tanca la fàbrica. La pitjor notícia. Juliol de 2009 arriba José María Ruiz Mateos, a qui només li faltava el vestit de Superman quan per caure simpàtic reparteix una paga extra als treballadors. Què fàcil és enganar als desesperats!. Si amb Kraft l’empresa estava a punt de morir, Nova Rumasa venia a fer d’enterrador. I així el maig de 2011 els directius i els treballadors de Quesería Menorquina es queden amb la fàbrica i els deutes, fins que tres anys després aixequen la suspensió de pagaments. I tot aquest procés enmig de la terrible crisi que estem vivint. Tot i que encara QM no té el futur garantit (qui el té?), s’ha de reconèixer que és un bon exemple de com superar les grans difiultats d’aquests temps.

Ells, amb noms i llinatges, mos demostren que des d’una Illa podem ser competitius, que la col·laboració i no l’oposicó donen resultats, que és possible creure en la indústria, que la generositat i l’esforç pesen més que no les hipoteques. Ara sí estic convençut que la gent de QM és de fiar. Enhorabona.

La caída de los mitos laborales

lunes, febrero 3rd, 2014

Ala Coca Cola se le atribuyen poderes casi curativos. Hoy comprobamos que no es cierto. La poción mágica que en 1886 creó John Pemberton en su farmacia de Atlanta y cuya fórmula secreta describió «Time» el 15 de febrero de 2011 es uno de los símbolos de este mundo mejor en el que vivimos. La vida está llena de curiosas coincidencias. La marca llegó a España poco antes de la Gran Depresión, en 1926, y ahora, en pleno crack, cierra cuatro fábricas embotelladoras, una de ellas en Palma, y puede dejar sin empleo a 80 personas en Balears. Para ellos habrá dejado de ser «La chispa de la vida» (1975), aborrecerán el eslogan «Hay razones para creer en un mundo mejor» (2011) y quizás recuerden el lema «Sin rodeos, está usted despedido» (2002). No creo que se pongan a cantar como en el anuncio.

En marketing se busca lo nuevo continuamente y más con la marca por excelencia. El cierre de plantas de Coca Cola también es otro símbolo. Representa el cambio irreversible. No hay empresa que soporte mayores costes de producción, especialmente laborales, por principios. No hay empleo estable ni seguro. Ni siendo funcionario, ni cajero de banco, ni médico, ni empleado de Coca Cola.

El marketing solidario es una estafa, porque no se basa en hechos reales. Con la mano derecha aporta dinero a causas benéficas y con la izquierda firma el finiquito de la plantilla, o el contrato para fabricar en China. Hay que vigilar el riesgo de que se reduzcan costes no para salvar una empresa y el mayor número posible de empleos, que lo justifica, sino para optimizar beneficios, lo que en estos tiempos es inmoral.

Alguien puede pretender confundir responsabilidad social corporativa con marketing solidario. Y, mientras, los consumidores, tumbados en el sofá viendo la tele, saboreando una chispeante Coca Cola con queso Mahón.