Archive for Septiembre, 2013

Solos o con otras compañías aéreas

Lunes, Septiembre 30th, 2013

Empujado por las circunstancias, alguien podría soñar con la idea de llevar la insularidad a las últimas consecuencias. La ventaja es que en tiempos de austeridad no sería necesario levantar muros. El mar colabora. Si por aire nos quedamos casi solos, la opción ideal, al estilo de «Un mundo feliz» , sería crear una especie de comunidad ‘amish’, autosuficiente, de autoconsumo, sin dependencias del exterior, ni injerencias. Sería lo más parecido a la independicia que reclama Catalunya, sin referéndum porque resultaría una consecuencia natural de la paulatina retirada y desparición de las compañías aéreas. Además, no habría turistas, solo los que lleguen en crucero, que gastan algo y no consumen territorio. Las playas, para los que tengan certificado de residente. Un auténtico chollo.

El panorama del transporte aéreo no puede ser más desolador. Ryanair, la ‘low cost’ quemás beneficios tiene, y por ello menos riesgo de desaparecer, nos abandona a final de octubre como un mal desodorante. Ya solo nos quedan dos compañías.  Air Nostrum, que gestiona dos Obligaciones de Servicio Público, con Madrid y Palma, ya avanza que no está consiguiendo el umbral mínimo de rentabilidad y pide cambios, que solo pueden concretarse en menos frecuencias o precios más elevados. Y Vueling, con nuestro destino preferido, Barcelona, cuando ya se ha detectado que con la previsión de la exclusiva sube precios en fechas en que prevé una mayor demanda.

Y como volver al pasado, a pesar de la ilusión por la Menorca Talayótica, no parece un proyecto viable, nace el sueño repetido de contar con una compañía propía, con los menorquines como accionistas. La posibilidad de que el Consell pague un estudio de viabilidad no es una tontería. Serviría, entre otras cosas, para comprobar si alguien nos toma el pelo.

El presidente de APB, un mal cargo

Lunes, Septiembre 23rd, 2013

Quién va a querer ser presidente de Autoridad Portuaria? De entrada es un puesto apetitoso, dirigir los grandes puertos de las Islas, con un presupuesto generoso, en un organismo que depende administrativamente de Madrid, políticamente de Palma y que ha de convivir con los intereses locales. Los últimos presidentes de APB, Joan Verger y Francesc Triay, naufragaron y han tenido que comparecer ante el juez para responder de presuntas irregularidades. El presidente que está a punto de ser cesado, José María Urrutia, padece  el mismo síndrome, el de la incomprensión. Los tres presidentes, incluso el menorquín Triay, han mantenido unas relaciones tormentosas con el puerto de Maó y su «entorno».

En los grandes puertos de interés general conviven o se enfrentan multitud de intereses económicos, difíciles de administrar. En el caso de Maó, todos ellos se han puesto de acuerdo en una sola cosa: Autoridad Portuaria es el enemigo. Las buenas intenciones iniciales de cualquier nuevo presidente pierden el rumbo al poco tiempo de navegación. Yo creo que los presidentes han intentado practicar la simpatía. Por ejemplo, los tres han prometido amarres al Club Marítimo de Maó y los tres han incumplido su palabra. Después, se han refugiado en el cumplimiento estricto de la Ley, se han instalado en la fortaleza de la Autoridad Portuaria y desde la lejanía han gestionado los puertos, uno de los motores de la economía de cualquier isla. A Autoridad Portuaria no se le puede recriminar lo que hace, sino lo que no hace. Sería un error, sin embargo, pensar que la responsabilidad tiene un solo nombre y apellidos. Sin Urrutia no viviremos mejor. Hace falta traspasar la autoridad, tender algún puente, para que la nave que ahora zarpará con nuevo capitán  llegue por fin a puerto.

Ryanair en la maleta

Jueves, Septiembre 12th, 2013

Ryanair vuela, es decir, se va de Menorca a partir de noviembre. Son muchos los que protestan por el trato que reciben y las incidencias de esta compañía. Hace dos días en el vuelo de Barcelona. En Alicante han mantenido una tensa pelea con la aerolínea. El Govern se ha sentido chantajeado al exigirle compensaciones económicas por operar con esta isla periférica que se llama Menorca.

Sin embargo, solo aquellos que tienen una cartera que no precisa de OSP se pueden mostrar indiferentes ante la despedida de la compañía irlandesa. Son los que afirman con rotundidad que Ryanair no forma parte de sus vidas. Pueden permitirse pagar un precio más elevado para recibir un trato más digno. Otros, asumen el mayor coste de otros vuelos porque las noticias sobre el estilo de esta “low cost” les asusta.

Nos habíamos acostumbrado al “síndrome de la maleta”. Solo 10 kilos y unas medidas máximas. Si se sobrepasan, hasta 60 euros de recargo. Por eso, sueles llegar al Aeropuerto con el susto en el cuerpo, por si te has pasado con el equipaje. Piensas en si hay algo dentro que puedas dejar abandonado. Y contemplas la posibilidad de vestirte con todas las camisas, chaquetas y pantalones, unos encima de otros, para no superar el peso máximo. O te dejas en casa las zapatillas de deporte y todos los libros. Al final, la prueba de la maleta suele superarse sin muchos obstáculos, hasta que un día caes víctima de los controles.

Todas esas emociones van a desaparecer a partir de noviembre. Alguien podrá decir que será un alivio. Pero no es verdad.

¿Quién tiene autoridad?

Jueves, Septiembre 12th, 2013

Autoridad Portuaria y el Ayuntamiento de Maó hace tiempo que no se entienden. Ambas administraciones navegan escoradas, mientras las vías de agua no permiten que el puerto ponga rumbo a un futuro mejor. Como pasa en casi todo, los dos poderes tienen parte de razón, aunque ahora el problema es que la comunicación es escasa y los objetivos no convergen.

Ordenar los amarres corresponde a quien tiene asignada la gestión, es decir, Autoridad Portuaria. Y a sus técnicos, que para eso están. Los políticos no se dedican a dar soluciones técnicas, sino que tienen otro encargo, resolver los problemas y animar la actividad económica con las herramientas de que disponen, que son las que corresponden a la gestión política. Si hay que cambiar una ley para ordenar mejor el puerto, que el Ayuntamiento utilice todos sus recursos para hacerlo. Si hay que aprobar algún plan para acoger cruceros de más eslora, que se plantee el objetivo y que se fijen los plazos. Después habrá que dejar trabajar a los técnicos.

Alguien debe poner orden en el puerto de Maó. No tiene sentido que haga seis años que se intenta construir un vial en el Cós Nou. No tiene sentido que el Club Marítimo no tenga amarres. No tiene sentido que la concesión del varadero se mantenga con carácter provisional desde hace demasiado tiempo. No tiene sentido que las casas de La Solana se caigan porque han sido desalojadas. Y tiene muy poco sentido que las administraciones competentes y las responsables no decidan celebrar una “cumbre” sobre el puerto que permita dejar escritos los acuerdos y sus plazos de ejecución. Ah!. Y poniendo los intereses generales por delante de los particulares, porque el puerto no es tuyo ni mío.

Fiambres no comestibles

Jueves, Septiembre 12th, 2013

Hay quien prefiere que algo se muera antes de que cambie para sobrevivir. Pasa en las empresas, en los grupos de música, en entidades con o sin ánimo de lucro. El cambio asusta y siempre hay quien piensa que el muerto, después de un tiempo enterrado, deja de oler mal.

El problema es que no todo se puede esconder bajo tierra. Por ejemplo, los edificios que dejan de tener uso y se mueren pero permanecen en la superficie para recordarnos los tiempos en que ellos como nosotros fueron espléndidos o también la incapacidad de quienes debían mantenerlos vivos.

La Solana es un paradigma de este fenómeno. Las casas, como Villa Ofelia, seguirían vivas, si Autoridad Portuaria no hubiera  echado a sus ocupantes, porque, aplicando la ley, ha caducado la concesión en zona pública. Ahora, la mayoría de construcciones se han muerto y otras agonizan. La solución de la Administración es intentar enterrarlas, tapiar las ventanas y puertas. Pero siguen ahí, preguntándose por qué las han condenado a la ruina si podrían seguir dando vida a sus habitantes y una mejor imagen al puerto. La idea de tapiar las casas no pretende ocultar al “homicidio” urbanístico, sino evitar que alguien entre y le caiga el techo sobre su cabeza. Lo mismo que temían los invencibles Astérix y Obélix en su irreductible aldea gala.

Dicen que alguien, en una noche de bochorno estival, puede soñar en que las casas de “vorera” se hundan cual víctimas de un tsunami y se recupere el paseo natural por la costa. Volver al pasado. Otros están intentando que vuelva la vida a las casas abandonadas por orden de la autoridad. Las respuestas deberían llegar cuando todavía queda alguien haciendo preguntas.

Arriba l’hivern

Jueves, Septiembre 12th, 2013

Així com la loteria de Nadal es comença a vendre el mes d’agost, hi ha gent que quan veuen que s’atraca el final d’aquest mes ja pronostiquen l’arribada de l’hivern, amb un to de pessimisme. Són molts els qui entenen que Menorca viu dues realitats. La de l’estiu, plena de gent, platges verges amb olor de crema solar, negocis fent caixa, algun dia de vacances sense poder sortir a l’estranger, l’agenda cultural i musical plena d’actes arreu, amb mercats a cada poble. I el contrast enorme amb un hivern d’excessiva tranquil·litat, de concerts només pels addictes, de restaurants tancats i altres mig avorrits, de platges buides on per no haver-hi no hi ha ni borns. I tens la sensació que els mesos de transició de la primavera i la tardor, sobretot la primera, són cada vegada més curts.

Menorca necessita fer l’estiu per aguantar l’hivern i sembla que totes les empentes van amb el mateix objectiu. Durant la temporada turística hem d’emplenar el dipòsit perquè duri durant la llarga hivernada. Tal vegada estaria bé pensar en què es pot fer durant els mesos de fred per a calentar l’ambient. Veig una resignació excessiva, un desànim contagiós, exhibint un cartell d’advertiment als visitants heroics que vénen quan no hi ha sol ni platja.

Amb l’estiu el món no s’acaba. Hi ha vida més enllà. I en aquest cas les bones idees i les propostes interessants no arribaran de fora, s’han de sembrar i fer créixer aquí. L’hivern té un gran avantatge: les coses que fem no les organitzem pensant en engegar el motor del turisme, sinó que es fan pels residents d’aquí, per aquells que han de sortir del cau i omplir els pobles i les associacions d’activitats. I així, quan arribi algú a la Menorca de l’hivern descobrirà que hi ha vida.