Archive for Abril, 2013

APB, en la diana

Domingo, Abril 28th, 2013

Autoridad Portuaria es un gobierno técnico. El papel de los técnicos adscritos a la administración ha cambiado con el tiempo. En la transición, cuando la falta de experiencia generaba un respeto preventivo, los técnicos se sentían protegidos en su labor. Después, se creó la idea de que los técnicos debían hacer posible las ideas de los políticos. Ahora, la desafección política hace que los técnicos puedan incluso ser los “rescatadores”.

Autoridad Portuaria es un organismo técnico por definición y más ahora. José María Urrutia, su presidente, como la mayoría de militares en cargos de confianza, se encuentra más cómodo en el perfil técnico que en la gestión política. Las normas son las normas  y “no me voy a apartar un ápice”, decía Urrutia en la entrevista de hace unos días. Sus antecesores Verger y Triay, políticos en fase de salida, se mostraban más dispuestos a la negociación, al diálogo que permite hacer las cosas posibles. Y los dos fueron a por lana y salieron trasquilados.

Autoridad Portuaria se merece la mayor parte de las críticas que ha recibido. Entre todos, hemos puesto en la diana al organismo gestor del puerto de Maó. Incluso algunos le han expresado a Bauzá el disgusto menorquín por la actitud “técnica” de Urrutia. Criticar a APB puede ser motivo de consenso, pero es un objetivo engañoso. El organismo es el mismo que gestiona los puertos de Eivissa y de Palma. Hace ya unos años, el video promocional de APB (no sé para qué necesita promoción) se refería a tres grandes proyectos: el dique de Botafoc de Eivissa; el muelle para cruceros de Palma y la reforma del Cós Nou de Maó. Los dos primeros están operativos. Aquí, todavía estamos inmersos en la marejadilla. Estamos mareados, vaya.

Bajas o subes

Domingo, Abril 28th, 2013

El número de bajas laborales en Balears se ha reducido un 20 por ciento en solo un año. Eso significa 900.000 jornadas laborales que no se han perdido. Este dato representa una mejora considerable de la competitividad de nuestra economía. Es una consecuencia también de las medidas que afectan a los funcionarios y que limitan sus prestaciones en el caso de baja por enfermedad. Los sindicatos han protestado porque dicen que los trabajadores acuden enfermos a sus puestos de trabajo. Yo prefiero pensar en positivo, que cuando las personas con empleo tienen 36,8 de fiebre o un poco de dolor de cabeza acuden a su puesto de trabajo porque saben de las dificultades que padecen las empresas para afrontar el pago de las nóminas cada mes.

Si algún trabajador tiene miedo puede ser por dos motivos. O bien estaba acostumbrado a la baja “fácil”, la que concedía el médico sin demasiados análisis, y se aprovechaba del sistema, o realmente el empresario ejerce una presión excesiva. En el primer caso, el trabajador irresponsable ha de cambiar, obligado por las circunstancias y eso es bueno para la empresa y para la economía, incluso para él. En el segundo, si el empresario se aprovecha de la crisis para obligar a trabajadores enfermos a acudir a sus puestos de trabajo hay motivos para denunciarle. Y si además despide a alguien por estar de baja, Inspección de Trabajo tendrá que actuar. A mí me cuesta imaginar a empleados con 39 de fiebre arrastrándose por la oficina. Creo que si uno está realmente mal pide la baja y si ve que se encuentra un poco mal va al trabajo. Ese esfuerzo es positivo si se trata de ayudar a su empresa a seguir adelante. Y en eso los sindicatos no deberían estar en contra.

El peor insulto

Lunes, Abril 15th, 2013

El peor insulto que, en mi opinión, puede dirigirse a alguien es llamarle nazi. Y hoy es frecuente incluirlo en el vocabulario habitual de políticos -no solo Dolores de Cospedal- y opinadores. Las palabras significan y quien utiliza “nazi” debería ser consciente de su contenido, de lo que se describe y compararlo con la realidad. La violencia verbal es un anticipo de lo que puede generarse con esta dinámica del insulto y la confrontación. Por eso hay que medir las palabras. Yo no creo que ningún político español sea un nazi. Estoy convencido que nadie piensa en establecer un gueto como el de Varsovia en Barcelona. No creo que quienes participan en la protesta de moda, los escraches, sean como las SS o las SA cuando marcaban con una cruz las tiendas de los judíos antes de crear los campos de concentración.

Las palabras reflejan actitudes y provocan reacciones. Quien califica de nazi a alguien expresa un sentimiento de odio, justificado o alimentado. Quien recibe el insulto se siente agredido y tiende a responder. Vivimos inmersos en la dinámica del enfrentamiento, un virus que crece bien en la incubadora que propicia la crisis. Y después, los mismos que insultan, se llenan la boca pidiendo moderación, diálogo, consenso.

En el fondo, es un problema de educación. La que le falta a quien insulta es evidente, pero lo que más preocupa es que la audiencia general aplauda. A veces la firmeza se confunde con las palabras “gordas”, cuando ser firme y educado son actitudes perfectamente compatibles.

La reforma lingüística debería buscar objetivos más ambiciosos que las modalidades insulares. Quizás bastaría un solo artículo. El político que profiera un insulto este mes no cobra. Y si vomita “nazi” se le expulsa.

Un regalo para Mas

Lunes, Abril 15th, 2013

Formo parte del ocho por ciento de los menorquines encuestados en “Menorca.info” que opina que el Ayuntamiento de Es Mercadal debería hacerle un regalo a la hija de Artur Mas, que el 29 de junio se casará en Fornells. Más que regalo debería ser un detalle. Nada de dinero, por supuesto. Ni productos típicos. Algo propio, que estreche el vínculo de los Mas con Fornells que se remonta a varias décadas atrás. En mi opinión, debería ser normal agradecer al presidente de la Generalitat de Catalunya y a su hija que elijan Fornells para la boda. Me parece, un acto de educación. Incluso, siendo asquerosamente materialista, una decisión interesada como acción promocional de Menorca en un mercado tan interesante como el catalán.

Intento comprender los motivos para oponerse a un regalito barato, pero con personalidad. Está la crisis y no se va a ir, aunque se lleve cada día una gota de nuestra alegría y amabilidad. Otro motivo es que el padre de la novia no es Spencer Tracy, sino Artur Mas, un político, y a esta clase social, condenada y sin derecho a agua, no vamos a darle más que patadas.  ¿Se imaginan qué escándalo?, la hija del presidente de la Generalitat recibiendo un regalo de un alcalde socialista, pagado con dinero público. Un caso para la Fiscalía Anticorrupción.

Un tercer motivo podría ser que es catalán. Hoy el odio al catalán es algo que se extiende porque se fomenta. Algunos han visto que anima más la tendencia de voto la crítica a los catalanes que la denuncia de la corrupción. Su lucha por la independencia ha incrementado varios puntos la antipatía en el resto de España, pero la animadversión viene de lejos. Quizás por eso, para demostrar que una cosa es la política y otra la amabilidad, le haría un detalle a la familia Mas.

Divide y perderás

Lunes, Abril 15th, 2013

Dividir ha pasado de ser una estrategia militar a un deporte muy extendido en todos los ámbitos.  Si en el campo de batalla de los libros de historia se perseguía la victoria, hoy se pretende el interés egoísta personal o de pequeños colectivos. Se arrima el hombro para sostener el techo propio mientras poco importa que se hundan todos alrededor. Y a pesar de la tozudez de la crisis, pocos cambian la actitud y piensan de verdad en ceder en sus intereses y protagonismo para unir algo de lo mucho que compartimos y que todavía parece que al ser de todos no es de nadie.

Aquí no es una excepción. Casi todo el mundo comparte ideas para aliviar el drama de los desahucios, pero muchos prefieren la protesta y otros la comodidad de la falta de compromiso. Todos dicen que el turismo es el único motor que tiene gasolina para dejar atrás la recesión y muy pocos se animan a compartir acciones, a sumar esfuerzos a renunciar a las ‘pequeñitas’ parcelas de poder. Los sindicatos dicen que defienden a los trabajadores pero animan el conflicto laboral, les va la marcha, sin preocuparse de los puestos de trabajo, mientras cobran por cada trabajador despedido y, presuntamente, de los ERE falsos de Andalucía. En transporte aéreo, cuesta tanto superar la fase reivindicativa, que los cansados llenan las listas de firmas. Y los partidos políticos, el paradigma del círculo cerrado, no son capaces de dar un paso para la cooperación, ni en algo tan importante como la forma de animar la economía.

Como los ‘mosqueteros’: cada uno a lo suyo y casi nadie en lo de todos. Al final, el pensamiento sectario persigue la victoria y a veces la consigue, por pírrica que sea. Les pasa como a ‘l’amo en Xec’. El lema de Menorca: “S’operació ha anat bé, però madona és morta”.