Archive for febrero, 2013

Pienso, luego existo

jueves, febrero 28th, 2013

La frase de René Descartes nos inspiró un divertido número cómico en una gala del instituto Josep Maria Quadrado, a mediados de los 80. Salió un alumno disfrazado de burro. Se miraba al público con interés. Se dirigía al establo, abría la boca para alimentarse y mientras masticaba exclamaba: “Pienso, luego existo”. La comida es lo primero. Es lo que dice la sabiduría popular: “con las cosas de comer no se juega”. Por eso no bastan 20 diputados en Balears, necesitamos 59; ni 50 congresistas en Madrid, hay 350; ni cero senadores, hay asientos para 208.

No pretendo cuestionar el sistema, sino crear alguna duda. Ayer, por ejemplo, Pere Navarro, el líder del PSC, ordenó a sus diputados en Madrid que apoyaran la propuesta de resolución sobre la consulta soberanista en Catalunya. Carme Chacón se despistó para no votar. Lo que me sorprende es que era la primera vez en la historia que el PSC vota en el Congreso algo distinto de sus compañeros del PSOE. ¡Cuánta fidelidad a la comida! Si hubiera 350 diputados con formación y criterio, elegidos a dedo por los ciudadanos (es decir votando al hombre o la mujer y no a unas siglas), y tuvieran libertad de voto en todos los temas, el sistema ganaría en credibilidad. Así las mayorías absolutas serían siempre relativas. Habría que imponer el diálogo por contrato.

Algunos dirán que sin disciplina de partido se provoca el caos, la dispersión, el colapso de la capacidad legislativa. Quizás la falta de práctica de la libertad de voto pueda ser un riesgo, pero estoy convencido que valdría la pena.

Siempre hay una alternativa, más barata. En lugar de 350 diputados, que se elijan 50, porque para votar lo mismo no hacen falta tantos dedos. Pero claro, hay que dar de comer a toda la familia.

Culpable, pero sin querer

jueves, febrero 28th, 2013

No veo a uno solo de los cientos de imputados por casos de corrupción que muestre el más mínimo síntoma de culpabilidad o de arrepentimiento. Incluso la mayoría se sienten víctimas, mantienen la mirada desafiante, y se sumergen en el torbellino de la cobertura mediática, que convierte una comparecencia ante el juez en un “reality” de Tele 5.

La culpabilidad no es algo que determine una sentencia judicial. La policía busca las pruebas, el fiscal las presenta y acusa y el juez impone la condena, pero el imputado sabe perfectamente si es culpable o no. A menudo se sorprende de que le quieran condenar por “hacer negocio” al estilo de moda, la forma “normal” de ganar dinero, aprovechando las relaciones y buscando la plusvalía exagerada. Es la cultura de la especulación, la que “ha creado riqueza” y ha ayudado a mostrar este irreal cielo paralelo del estado del bienestar, que ahora está en fase de derrumbe.

El problema de sentirse culpable y después arrepentirse va relacionado con la responsabilidad. Esa es la libertad, la capacidad de poder ser responsable de tus propias decisiones. Falla la ética, pero el relativismo más que moral es de responsabilidad.  Hoy es frecuente ver a políticos y sindicalistas que toman decisiones de las que después no se sienten responsables. Lo he hecho porque defiendo esto o aquello y sobre todo porque estoy en contra de éste o del otro, pero si al final la cosa sale mal, entonces el culpable es un cargo vacante.

Hoy, si tuviera que hacer dos grupos, separaría los responsables de los irresponsables. Los primeros no se preocupan de sus propios intereses, sino del bien del conjunto, de que exista un futuro mejor y toman decisiones con este objetivo. Los otros, provocan el daño y esconden la mano. Lamentable.

Desahucio y bata de cola

sábado, febrero 23rd, 2013

El mundo del cine, que siempre se retroalimenta, preocupado ahora por el IVA del 21 por ciento, suele aprovechar la entrega de los premios Goya para mirar por la ventana al exterior y mostrarse especialmente reivindicativo. A mí no me molesta, al contrario me gusta que en lugar de “hablar de mi libro” se preocupen por los problemas de la sociedad y muestren su perfil más solidario. De todas formas, la imagen cruje. Es la fiesta del glamour, donde las mujeres exhiben los vestidos de los grandes diseñadores, que no exponen en Zara, precisamente, y los hombres se asocian al esmoquin. Nadie diría que la crisis planea por el teatro, si no fuera porque las artistas, levantándose sobre su bata de cola, tienen un recuerdo para los desahuciados, para los que viven al borde del precipicio.

Seguramente lo dicen porque lo sienten así y puede que fuera del teatro estén comprometidos con alguna causa solidaria. Sin embargo, la imagen, nunca mejor dicho, importa más que las palabras.

Un colectivo tan solidario no puede limitarse a criticar al Gobierno y al ministro de Educación. Además de las actitudes personales, que no merecen más que un aplauso, de forma colectiva, como “mundo del cine” deberían hacer algún gesto real, contable, a favor de los más pobres. O callarse. ¿Cuánto ha costado la fiesta glamourosa de los Goya? No solo el coste de organización, sino también la inversión personal de participación. Estamos para fiestas. Hace falta una sonrisa, pero si se trata de exhibir solidaridad, que sea auténtica, real, contable.

Aunque se trate de una gala del mundo del cine, de la fantasía, de la imaginación, los directores deberían mejorar el enfoque para conseguir que la imagen sea verídica para que realmente se base en una historia real.

De los pitos a los insultos

viernes, febrero 15th, 2013

La protesta forma parte de la vida cotidiana. El ‘telediario’ se llena cada día de protestas. Que merezcan una opinión positiva o negativa depende, en primer lugar de cada uno, pero también de dónde se produzcan y de su contexto. Una protesta en la plaza Tahrir de El Cairo o en Tian’anmen de Pekín suele merecer un cierto respaldo, mientras que una de nacionalistas vascos a favor de los presos etarras, provoca recelo y desconfianza, incluso desprecio por parte de algunos.

No hace falta hacer referencia a algo obvio, motivos para protestar hay de sobra. Sin embargo, a veces la queja se convierte en enfado, se dirige contra algún político y se transforma en insulto. Así increparon ayer en la calle a Dolores de Cospedal. Pero no solo miembros del Gobierno y del PP sufren los insultos. Tampoco Pérez Rubalcaba tiene fácil ir al cine o darse una vuelta por la capital sin que le maldigan.

Ayer mismo, en la concentración de la Plataforma de Afectados por las Hipotecas se llamaba “sinvergüenzas” a los políticos. El insulto generalizado es fácil, el problema es cuando se personaliza, lo que ya no es una excepción.

La protesta forma parte de la libertad de expresión. Por eso no estoy de acuerdo con quienes afirman que los silbidos dirigidos al Rey en la final de la Copa de baloncesto deberían ser sancionados. La democracia ha de tener la fortaleza suficiente para encajar las protestas y evitar dar más motivos que las animen. Prohibirlas o sancionarlas no es útil para aplacarlas, sino un motivo para incentivarlas.

El límite está en el insulto, en la agresión verbal, de quien se olvida del motivo de la queja y desacredita a la persona. Los argumentos desaparecen y la razón se pone siempre del lado de la víctima.

Madones feineres

viernes, febrero 15th, 2013

M’imagin l’escena. Dos guàrdies civils, del Seprona, arriben a un lloc per comprovar si la madona i son pare de l’amo fan feina o estan mirant Tele 5. El pagès, damunt del tractor, salta corrents per avisar la seva dona que amagui el sac de blat i no doni menjar a les gallines. I son pare, que seu a una engronxadora pelant faves, que amagui el sac i el tabac de pota. Sembla una escena de “Foc i fum”. Només hi falta en Rafel perquè tenguin algú per dur a la presó. I la banda de música, clar.

El Govern ha posat en marxa una campanya per a descobrir el frau a Hisenda i la Seguretat Social. Vol lluitar contra l’economia submergida perquè tothom col·labori en la recuperació. El problema és diferenciar aquells que se n’aprofiten i no paguen quan poden dels que intenten sobreviure. No vull donar la raó al comentari que l’economia submergida evita l’esclat social, però entre poc i massa…

Les primeres que voldrien estar assegurades són les madones. Ja ho volien quan l’economia anava de bé a molt bé i ningú se’n va preocupar. I ara que la vaca dóna menys llet -dóna la mateixa però més barata- s’estreny el nus fins que no deixa passar l’aire.

Les administracions i els polítics que les gestionen estan per ajudar la gent i no por complicar-lis la vida. A vegades dóna la impressió que l’administració es vol salvar ella mateixa mentre al seu voltant tot s’enfonsa.

A un lloc del camp o a una empresa, on es passen grans dificultats i es lluita per la supervivència, s’hauria de deixar fer que els familiars o els treballadors puguin fer alguna horeta sense cobrar per ajudar a remuntar i a tirar endavant. D’açò també li deuen dir productivitat. Aquest voluntariat laboral no treu cap lloc de feina, que no es podria pagar, sinó que ajuda a aixecar el país.

…que estás en el cielo

lunes, febrero 4th, 2013

A Ryanair deberían hacerle un homenaje, me comentaba un político local hace unas semanas. Ya no estamos a tiempo. Ha dejado de volar a Madrid, el primer fruto de la declaración de Obligación de Servicio Público. Estaba en el cielo y se ha ido al cielo.

Esta compañía irlandesa ejemplifica el espíritu de contradicción de los menorquines. Por una parte, practicamos el deporte de la crítica con excesiva alegría.  Nos hemos sumado a quienes han puesto a Ryanair en el centro de la diana, sin valorar que ha estado ofreciendo comunicaciones, con escasas comodidades, es verdad, a un precio muy competitivo. Por tanto, sin necesidad de subvenciones ha estado respondiendo a las demandas insulares en materia de transporte aéreo. Nos hemos dedicado a interpretar las intenciones -busca el monopolio para controlar la ruta- y nos hemos olvidado de los hechos: ha mantenido la ruta con Madrid cuando nadie más lo hacía y después de que quien la tiene ahora en exclusiva hubiera renunciado a ella por falta de rentabilidad y descenso de la ocupación.

Yo no creo que a Ryanair debamos rendirle un homenaje, como tampoco hará falta darle subvenciones, prefiero pensar que realmente tiene interés comercial por el transporte de menorquines a la Península. La compañía no es el enemigo, como diría Gila, y debemos ser capaces de ver en su presencia en el Aeropuerto de Menorca una oportunidad. Antes, nos movía la queja por el asunto de las maletas y las ensaimadas, ahora, sin embargo tenemos un problema. Damos un paso adelante, la OSP con Madrid, y otro atrás, la pérdida de los buenos precios de Ryanair. ¿Hacia dónde vamos a dirigir la queja ahora? ¿A Air Nostrum? Quizás lo que falla es el sistema ‘perverso’ de descuento de residente y sobre todo la falta de soluciones, políticas a la doble insularidad.