Archive for Enero, 2013

¡Corred, insensatos!

Miércoles, Enero 30th, 2013

Me gusta la frase que dice Gandalf, el mago gris, cada vez que otea el peligro en forma de manada de orcos, de los que hoy ocupan la Tierra Media. La apremiante recomendación de este adivino me vino ayer a la cabeza, no sé por qué, mientras esperaba ante la puerta de urgencias de un centro de salud.

Ya se sabe que en esta sala de “desespera” tienes tiempo para leer y observar lo que hay alrededor. Justo debajo del cartel de “Urgencias”, una extensa nota informativa denunciando “la contrarreforma sanitaria”. A su lado un cartel en moderno “roller” en el que la Conselleria dice: “Ens importa la teva salut” y detalla los 110 millones invertidos (no habla de los que ha desinvertido); 30 nuevos centros sanitarios (nada dice de los viejos) y los 500.000 beneficiarios (ni una letra de los perjudicados o de las listas de espera, ni de las 147 plazas suprimidas del “Mateu Orfila”). Al cartel le falta un trozo, arrancado por algún indignado, pero se ajusta al decorado de los tiempos de los recortes. A los lados de la puerta automática, como dos columnas que sustentan las ruinas del templo sanitario, otros dos carteles: “Sanidad sí; carreteras no” y “Sanidad pública y gratuita para todos los inmigrantes”.

Todavía no me han llamado para que entre a la consulta y sigo escuchando a Gandalf de fondo. Entre tanto cartel, hay una cesta donde se pide a los usuarios, generalmente enfermos, que dejen alimentos básicos para ayudar a quien no tiene para comer. La cesta está llena. Menos mal. Empezaba a desanimarme. Entonces recupero la confianza. Decido no huir a pesar de que estoy convencido de que los orcos andan cerca. Me preocuparé de verdad el día que encuentre la cesta vacía o el día que la sanidad se hunda y no haya carteles de protesta.

Recibes lo que das

Miércoles, Enero 30th, 2013

Disfruté en la entrega de los premios Protagonistes de la Vida Menorquina. No por la cena, que estaba rica, ni por el ambiente, que era excelente, ni por la buena compañía, ni por la espectacular voz de Olga Román, sino por la humanidad de los premiados. La verdad es que todos merecían un reconocimiento, en una sociedad aletargada, que busca referentes o una gota de optimismo. El éxito de algunos (Sergio Llull, Joan Pons, Albert Torres) es, en parte, el nuestro. El ejemplo de esfuerzo de Binipreu, la BTT y el triatlón de Fornells son apuestas por nuevas actividades económicas. El empuje de Jordi Moya y Sine Dolore. La generosidad intelectual de Gabriel Julià. La emoción que cada uno de ellos expresó por el premio fue un regalo para los organizadores.

Quien me impresionó más fue sor Demetria. Cuando le comuniqué que ‘Es Diari’  había decidido concederle el premio de Protagonista por su labor social, su primera reacción fue rechazarlo, que no lo quería, porque no lo merecía. Tuve que convencerla, con la ayuda de sor Amor, para que aceptara. A sus 91 años tiene las ideas cada vez más claras. Es un ejemplo de la fortaleza de las convicciones, lo que le transfiere la templanza para seguir estando todos los miércoles repartiendo comida a los más necesitados, junto a las voluntarias de San Vicente de Paúl. Después de notificarle el premio, muchas personas se sumaron a la cena para rendirle homenaje. Sin duda, esa noche, Sor Demetria se sintió muy querida, a pesar de la incomodidad de sentirse protagonista. Por eso su discurso fue el más breve y quiso desviar a otros los aplausos. La noche de la víspera de Sant Antoni recibió una parte muy pequeña de lo que ha dado durante su vida. Pero lo mejor de todo es que ella lo ha dado sin esperar nada a cambio. Y por eso, lleva en su maleta mucho más que un simple premio.

Armstrong y Matas

Miércoles, Enero 30th, 2013

Lance Armstrong y Jaume Matas tienen algo en común. No se trata de otra  pieza separada del gran sumario de la corrupción, aunque algo tiene que ver. El ciclista, vencedor y perdedor de siete Tours de Francia, ha dicho que sí, que tomó EPO, testoterana, la hormona del crecimiento, que se hizo transfusiones de sangre. Pero lo más interesante de sus declaraciones es cuando dice: “Lo peor de todo es que pensaba que no estaba haciendo trampas”. Igualito que Jaume Matas y que tantos ilustres corruptos. Sin duda, no tenían sentimiento de culpabilidad y seguramente no lo tienen ahora. ¿Por qué?. La respuesta se desprende de sus actitudes y manifestaciones. Es el deporte. Es la política. Hacer trampas forma parte del oficio. Parecen defender la idea que los deportistas y los políticos se dividen en dos grupos: los que han sido pillados y los que, de momento, se escandalizan cuando estalla un caso de corrupción.

Estos días, la realidad se empeña en mostrarnos la aparición de nuevos casos de corrupción en CiU y en el PP, con Pujol y Bárcenas. Y se pone en marcha la misma representación defensiva. Nadie se cree ya que la corrupción sea patrimonio de algunos tramposos, de nuestros simpáticos “pillos”, sino que forma parte de un sistema que los mismos partidos se empeñan en no transformar.  Sin duda hay políticos honestos, muchos, no sé si la mayoría. Sin embargo no son suficientes para llevar a cabo la regeneración. Lo decía Esperanza Aguirre ayer al criticar a quienes hacen “carrera” en la política, aquellos fieles incondicionales al líder, que copian el modelo y que son incapaces de cambiar algo, aunque huela a podrido.

Las declaraciones de réplica son proporcionales al volumen del escándalo. Después se apagan a gran velocidad. “Los políticos somos los más interesados en acabar con la corrupción”. Pues que lo demuestren.

Veure sense ulleres

Domingo, Enero 13th, 2013

Josep Miquel Vidal ha passat d’editar l’Enciclopèdia de Menorca a formar part d’ella. Algun dels toms pendents li haurà de dedicar un bon espai, més del que la seva humilitat voldria. Ha estat l’impulsor constant d’un projecte “impossible”, que una illa petita com la nostra compti amb una enciclopèdia, que no només recull el nostre coneixement, sinó que ha estat motor d’investigació i de creació. Només una perspectiva històrica permetrà veure la importància de l’obra que van iniciar Vidal, Balanzó, Casero i Vanrell. Abans i fins ara, tenen en comú la capacitat de veure més enllà, de descobrir les estrelles, les il·lusions, sense limitar-se al dit que les senyala. Josep Miquel Vidal, darrera les seves ulleres, tenia no només la visió d’on volia arribar sinó la constància i la força per fer el camí, que només es recorre quan s’estima alguna cosa amb passió.

De Josep Miquel Vidal m’agradaria destacar un fet recent. Quan el Consell va decidir prescindir de la figura de coordinador científic de l’IME, que ell ocupava des de 1986, per causa de les polítiques d’austeritat, ell va continuar treballant com abans. Es va convertir en un voluntari cultural, com ho ha estat tota la vida.

Hi ha persones que formen part del nostre paisatge i quan se’n van alguna cosa barata. Ell ha estat present a la vida menorquina durant més de cinquanta anys. Amb l’aparença de savi, sempre envoltat de llibres, i treballant sense descans per dur endavant els seus projectes. Aquesta era la vida de l’ànima de l’Enciclopèdia i de l’Institut Menorquí d’Estudis.

Tenim la sort que persones com ell sempre deixen una herència, una memòria, un testimoni i un coneixement. Algunes vegades les bones herències es malbaraten. La que ell deixa, pel nostre interès, convé estimar-la.

Lo que pesan los tópicos

Domingo, Enero 13th, 2013

Hay que ver lo difícil, por no decir imposible, que resulta cambiar un tópico consolidado. En los tiempos de bonanza, la ‘cosa’ pública creció de forma desproporcionada y ahora no hay quien soporte su coste. Pero el negocio privado sobre algo, un servicio, una actividad cultural, que “se siente” público levanta múltiples suspicacias. Quizás sea por el estado de desconfianza general, por la presunción de culpabilidad que se ha extendido, pero lo cierto es que si una persona o una empresa decide entrar en terrenos pantanosos, en los cotos tradicionales de la actividad política, se arriesga a salir trasquilada.

El Ecomuseu de Cavalleria es una muestra. Es un centro privado, que ha montado Fernando Contreras, con un notable éxito, con una gestión brillante, que ha convertido el centro y la zona de Sa Nitja en un motor de actividad cultural, arqueológica y económica. Se cierra porque no ha llegado a un acuerdo con los propietarios del “lloc”, la familia Olivar Despujol. Alguien dirá que hay muchas empresas que cierran, una más. Pues ya está. Sin embargo, por poner un pero a la lógica de la economía, si las instituciones públicas ya no tienen dinero para prestar determinados servicios, sobre todo culturales, alguien tendrá que ser valiente y dar un paso al frente, sacando no solo sus proyectos, sino también su cartera. El Ecomuseu quizás sea un buen negocio, no lo sé, pero dudo que alguien se haga rico mostrando antigüedades y organizando excavaciones de verano. Lo que sí tengo claro es que una Menorca tacaña en innovación no debería prescindir de las ideas que abren camino. No hay que darles una subvención, pero desde la administración, ya que tienen menos para administrar, que conjuguen un poco más el verbo colaborar.