Archive for enero, 2011

Dos tardes con Blanco

sábado, enero 29th, 2011

EL PRESIDENTE del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aprendió economía en dos tardes y se nota. José Blanco, el populista ministro de la cartera más popular, la de Fomento, la que organiza todas las inauguraciones, no entiende de transporte aéreo, ni se esfuerza por aprender. En esa asignatura se quedó en el capítulo de los controladores aéreos, se saltó el de las bonificaciones – “ya me las pedirán”, debió pensar- y se tapó los ojos al hojear las páginas sobre los costes. Al presumir de lo que carece se ha estado riendo de los menorquines, transmitiéndoles el síndrome de ‘los últimos de Filipinas’. Estamos en la periferia de un Estado que no responde a nuestras necesidades en materia de transporte.

Vamos a repasar la historia reciente de Blanco y su relación casi erótica con el transporte aéreo en Balears. En verano incrementó la temperatura advirtiendo que no garantizaba el descuento de residente en los presupuestos de 2011. En septiembre, en Palma, recogió los aplausos de sus seguidores de partido al prometer no solo el mantenimiento del descuento, sino la negociación que iba a llevar a cabo con las compañías aéreas para reducir los precios. ¡Olé, torero!. Por fin, alguien, investido de ministro, había descendido hasta las Islas y les anunciaba la tierra prometida, a la que se podría llegar en avión a un precio módico. Y además iba a sacar a Excálibur para poner en su sitio a las malévolas compañías, empeñadas en ganar todo lo que puedan.

El ministro de Fomento sabe que la memoria es débil y que la palabra no tiene el mismo valor que antes. En una sesión de control al Gobierno, en el Congreso de Diputados, repitió que estaba negociando con las principales compañías. No era verdad. Ni se había acordado. La semana pesada, el senador Pere Sampol le preguntó por el resultado de esas negociaciones. Entonces, como buen gallego, acostumbrado a la intervención de las meigas, sacó el conejo de la chistera y anunció la gran noticia: Iberia rebaja su tarifa un 5 por ciento. ¡Qué bueno es el ministro de Fomento! A lo mejor todavía se está riendo, convencido de que nos ha vendido la moto.

Le imagino sentado en su sillón azul oyendo la pregunta del pesado Sampol. Entonces llama a su amigo, el presidente de Iberia. “Oye Antonio (Vázquez), que necesito que me hagas un descuento en las tarifas, para la gente de las Islas, que algo tengo que decir en el Congreso”. Se le notó que lo de las negociaciones con las compañías aéreas se le había pasado. Fue tan evidente que al día siguiente Air Europa se sumó por propia iniciativa al descuento, sin necesidad de que el ministro les llamara. Alguien en Air Europa tiene visión comercial. Prometemos la misma rebaja y además la ampliamos a los que no son residentes. Si es que no nos va a costar nada, debieron pensar. Menuda tomadura de pelo. Incluso el ministro debería saber que las tarifas están hinchadas, que se aplican promociones en función del momento y de las necesidades comerciales. Lo importante es el precio final que se paga por entrar o salir de las Islas, especialmente de Menorca, la que más dinero desembolsa por un billete de avión. Además, el ministro escondió otro detallito, que las tasas aeroportuarias se han incrementado un 5 por ciento, por lo que el descuento de tarifas, si realmente se aplicara sobre el precio final, también habría quedado en casi nada.

El ministro Blanco a veces tiene tics de secretario de organización de su partido. Debe creer que la política es el arte de vender algo que no existe, pero que mucha gente, que vota, necesita.

El titular de Fomento dice sentirse orgulloso del AVE entre Madrid y Valencia. Presume de que  se conseguirá reducir en un 55 por ciento el número de vuelos. De hecho, el tren de alta velocidad, con sus respectivas nuevas estaciones, incluida la de Rafael Moneo en Madrid, “sólo” (con acento) habrá costado 12.410 millones de euros, repartidos en diez años. Es para estar orgulloso y después recortar seis millones de la partida del descuento de residentes de los presupuestos del Estado para este año.

El problema que los menorquines tenemos con José Blanco no es fruto de que no entienda la marginación que padecemos en materia de transporte, sino que no escuche a sus compañeros de partido de las Islas. Porque seguro que alguien le pondrá el cascabel al gato y como mínimo le solicitará dos tardes para revisar cuestiones constitucionales, especialmente el artículo donde dice que todos los españoles son iguales, tanto si van en AVE como si necesitan un avión para llevarles, por ejemplo, a un hospital para alguna operación que no se pueda realizar en su isla.

LA PLATAFORMA por el transporte aéreo renace, por iniciativa  de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Menorca. Esta vez, sin partidos políticos, como un movimiento de ciudadanos que reivindican sus derechos. No lo tienen fácil, sin embargo su acción es imprescindible. Ha pasado el turno de los políticos, incluso de los locales, que han perdido la capacidad para analizar con realismo el problema y no tienen imaginación para encontrar soluciones. Solo la presión social y un buen asesoramiento técnico pueden conseguir cambiar las cosas y hacer que Madrid escuche a los ciudadanos de la Isla más alejada de Madrid. El objetivo no es difícil de plantear: Queremos pagar los billetes al mismo precio que nuestros vecinos, los mallorquines. Así, además de ser “quatre Illes” nos sentiremos parte del “país”.

Turistas de invierno

lunes, enero 24th, 2011

A yer vi a cuatro turistas paseando por las desiertas calles de Ciutadella, escudriñando la historia de la iglesia del Sant Crist. ¿Cómo es posible que vengan a visitarnos con este frío? Eran mallorquines y a lo mejor han huido de la nieve, pensé. En Menorca asociamos los productos a las temporadas. La más importante es la de los “esclata-sangs”, pero no hay que olvidar la de los espárragos, los caracoles, y las vedas de caza. También hay la temporada de los turistas, que no es ahora y que cada vez es más corta, como si se tratara de una especie protegida, cuya veda hay que ajustar a julio y agosto. Sin embargo, hace tres inviernos algún grupo de turistas venía con el frío. Concretamente, veinte cada semana entre noviembre y marzo. Llegaban del extranjero vía Madrid. Se hospedaban en el hotel Port Mahon. Alquilaban coches y se iban a jugar a golf. Los gestores del campo de Son Parc habían abierto una brecha en el duro invierno, una gota en el mapa de los circuitos de golf. A pesar de la Tramontana, Menorca existía. Pero eso fue hace tres años. Después se eliminó una línea aérea con Madrid y el invento se fue al traste. No fue noticia, quizás porque eran turistas de golf, a los que por tradición aquí damos poco valor. Sin embargo que la causa fuera una vez más el maldito transporte aéreo debería haber merecido una queja. A lo mejor, entonces estábamos congelados por el frío. ¿Y ahora también?

Nombres propios de enero con perfiles muy distintos

martes, enero 18th, 2011

EL PADRE COTS, Jaume Cots Riera, tiene una sala de la sede de Caritas en Maó, en el edificio Calabria. Una placa en la entrada lleva su nombre. Quizás sea ese el mejor homenaje que se le podría tributar, aunque merecería otros, que sin duda habría rechazado. El próximo día 30 se cumplirá un año de su muerte y su figura será recordada hoy, en la cena del diario “Menorca”. En la facultad de Periodismo nos decían que una de las normas básicas para investigar es “seguir la pista del dinero”. Este artículo habla hoy de dinero. El padre Cots sabía cómo utilizarlo y era con generosidad y principalmente para ayudar a las personas que lo necesitaban. Su vida es un testimonio evangélico basado en la caridad.

El diario cumplirá 70 años el 1 de febrero gracias a Jaume Cots. En abril de 1955, el primer director del medio, Fernando Jansá Guardiola, no podía soportar el coste económico. A veces creemos que los tiempos que nos toca vivir son los más complicados, porque no conocemos la historia. Hace 55 años, en época de muchas penurias, nadie quería hacerse cargo del diario. Jaume Cots puso dinero y gestionó una forma de salir de la crisis, incorporando nuevos accionistas, Guillermo de Olives Pons, Mateo Seguí Mercadal y Francisco Hernández Escrivá. Esa es la época de la refundación del diario, cuando desaparecieron las referencias a Falange y se subtituló como “Diario insular”, incorporando el escudo de la Isla que figura en su cabecera, y con Andrés Casasnovas como nuevo director. Más tarde promovió la creación de Editorial Menorca, que se constituyó el 9 de febrero de 1957. Y después se desprendió de la propiedad y la puso en manos de la Iglesia de Menorca.

Cuando el diario celebra su 70 aniversario no solo es necesario recordar al padre Cots, sino también reconocer en nuestro medio de comunicación algunos de los valores que él defendió con pasión. Sin duda, algunos disgustos debió provocarle el diario, con informaciones y opiniones que quizás él no habría publicado, sin embargo nuestro medio no ha perdido ni un ápice de la vocación de servicio que él transmitió. El compromiso con la gente de Menorca,  la defensa de nuestra identidad, la independencia informativa, el respeto y la promoción de las personas y el compromiso con los valores evangélicos son referentes a los que conviene acudir al pensar cada día el diario que va a salir de nuestra rotativa.

JUAN IGNACIO BALADA LLABRÉS
era un hombre con dinero, más del que muchos pensaban. Falleció el 18 noviembre de 2009 y en enero del año pasado se conoció que había elegido como herederos a los Príncipes de Asturias, a la Casa Real. Cada uno hace lo que quiere con su dinero y nadie puede cuestionar la voluntad del testador, pero aun dejando todo su dinero alos príncipes, que desde luego no lo necesitaban, habría podido medir mejor la forma de hacerlo y sus consecuencias. La Casa Real ha hecho lo posible por utilizar esa herencia para fines sociales, sin embargo en algunos aspectos ha tenido las manos atadas debido a las condiciones del testador. Al incluir a los hjjos de Felipe y Letizia y la obligación de crear una fundación, llamada Hesperia, hace más difícil algunos proyectos que habrían sido muy interesantes para la Isla. Manuel Pons Sintes, uno de los dirigentes de la Fundació de Persones amb Discapacitat de Menorca, ha sido muy hábil en sus contactos con la Casa Real. Inteligente y respetuoso ha sabido presentar un proyecto social coherente, con el que se han implicado los herederos. De momento, este plan recibirá 70.000 euros de la herencia, sin embargo podrían ser más a partir de la venta de los bienes. De todas formas, las condiciones del testamento han echado a perder algunas ideas excelentes para Menorca debido a las dificultades jurídicas para desarrollarlas. La casa de Balada de la plaza Juan de Borbón podría haber sido la sede de la Fundación Hesperia y quizás también de la Fundació de Persones amb Discapacitat. Los Príncipes habrían simpatizado con la idea, incluso podría haberse creado un premio social, entregado por ellos en la Isla. De esa relación habrían surgido resultados interesantes para la Isla. Estas ideas, que se han contemplado en la Cada Real, están descartadas.

VALERIANO ALLÉS CANET
ha provocado un gran incendio con sus denuncias y con los informes de sus detectives. Si hasta hace poco había luchado por recuperar la cantera de Son Sintes y se había enfrentado con todos en los tribunales, ahora busca la venganza, más que la justicia. Conoce bien su sector, el de materiales de construcción. De hecho, formó sociedad en Hormigones Isla Menor con Antonio Barber a quien ahora denuncia como uno de los promotores de su desahucio de la cantera. Esa sociedad acabó con los socios enfrentados en los juzgados. Su teoría es que existe en Menorca un monopolio en la fabricación de bloques de hormigón y que se le ha echado del sector por romper esta lucrativa exclusividad. Para que la teoría tenga sentido, necesitaba una conexión política. Los detectives han buscado argumentos para avalar las ideas de Valeriano y los han encontrado en la contratación de la esposa de Marc Pons por parte de empresas como Construcciones Olives o Torrent Coll, que no son sus competidoras directas pero que tienen relación con las grandes sociedades de materiales de construcción. La acusación en muy grave, aunque las pruebas sean pocas. Lo que es evidente es que no es una cuestión de fe con Valeriano o con Marc Pons, sino de pruebas. Es necesaria la intervención de la Justicia. No basta con apuntar que las empresas se han beneficiado de las adjudicaciones del Consell, ni aun explicando la relación de algunas de ellas con la mallorquina Melchor Mascaró, relacionada con el nuevo caso ‘Cloaca’ de posible corrupción.

Valeriano Allés dispone de dinero para mantener vivo su plan, de hecho hace unos años su empresa era la segunda con más beneficios de Menorca. Es otra forma de utilizar el dinero, para intentar saciar su sed de venganza.

La red en los periódicos

miércoles, enero 5th, 2011

Wikileaks y su cara visible, Julian Assange, son famosos después de haber difundido los documentos de las embajadas norteamericanas. Del fenómeno, llama la atención el contenido, pero también las cuestiones de forma, con matices interesantes. En cuanto al fondo, sorprende que los hechos descubiertos apenas hayan tenido consecuencias políticas y sociales. Eso confirma la idea de que la cantidad masiva de información no ayuda a cambiar nada, satura y no se digiere, por tanto se pierde el valor. Además, la fuente única, aunque sea de documentos oficiales, no inspira a la confianza ciega. El contraste es imprescindible. Al final queda la sensación que las historias pueden ser verdaderas, las opiniones reflejadas en los documentos tienen base y criterio, pero les falta algo, la fuerza del trabajo periodístico que permite a un documento convertirse en noticia o reportaje. La cuestión de forma tampoco es baladí. Los documentos de Wikileaks han tenido una gran trascendencia pública porque han aparecido en periódicos de papel. Su presencia solo en la red habría diluido su importancia. Confirma lo que ya sabíamos, la información en internet no tiene el peso ni la credibilidad de los periódicos. Al final, lo importante siempre es el contenido y no el envoltorio. Sin embargo, me agrada pensar que no será fácil prescindir de los periodistas.