Cuando trabajar es un honor

marzo 24th, 2019

¿Por qué los maestros japoneses de la escuela Tsuji de Osaka, que estos días están en Menorca, siguen trabajando cuando superan los 70 y los 80 años? Si se lo preguntas a ellos no suelen ser muy explícitos, quizás por modestia, mientras se cubren la cabeza con el gorro de chef en la cocina del Way. Pero a quienes conocen la cultura japonesa esa actitud les inspira respeto. Estos últimos hablan de que trabajar es un honor, un motivo para vivir, y una responsabilidad para transmitir el conocimiento a las generaciones jóvenes, sea cual sea la profesión, porque todas ejercidas con esos valores tienen el mismo interés público. Trabajar aporta medios para vivir y a algunos unos medios cuantiosos, pero el sentido de lo que hacen no lo da el resultado económico. El prestigio está en el oficio.

Aquí confundimos el puesto que ocupamos con el valor del trabajo. El puesto nos pertenece todo el tiempo que sea posible, nos da medios para vivir o subsistir. Y en estos tiempos de salarios exprimidos, es fundamental la retribución, más allá de cualquier otro aspecto. La empresa y su motor a veces parece que no recorren el mismo camino.

Estoy convencido que muchas personas disfrutan con el trabajo que tienen y lo ejercen con pasión profesional. Crecen en experiencia y conocimiento. Pero no se sienten acompañados por el entorno social y económico. No cultivamos una cultura del trabajo que nos haga más ricos.

¿Esos chefs japoneses octogenarios, aplicando esas ideas, consiguen mejorar los platos de un restaurante? Eso parece. Porque la experiencia sigue siendo útil. Aquí es impensable que un jubilado renuncie a sus vacaciones del Imserso para seguir aportando a las arcas de la Seguridad Social.

Al final se trata de respetar lo común, lo que es de todos. Y el trabajo individual es la principal aportación que hacemos, no a la sociedad anónima o limitada, sino a la sociedad sin adjetivos.

Hay muchos motivos para la desafección. También los hay para cultivar una mejor actitud personal en el trabajo que ejercemos.

El camp ja no és per als (pagesos) romàntics

marzo 17th, 2019

La gent del camp xerra poc, però en canvi som molts els que rallam i escrivim sobre el que ells viuen cada dia. I no sé si l’opinió publicada coincideix massa amb la realitat.

El que sembla que no es pot dubtar és que hi ha molts de pagesos joves que lluiten per sobreviure, amb moltes hores de feina, amb productes nous, apostant pel formatge, però amb moltes dificultats per aconseguir una mínima rendibilitat. Hi ha molts de llocs que deixen de munyir (una persona experta assegurava aquesta setmana que a Alaior, on se celebra la Fira del Camp, només en queden vuit). Alguns s’abandonen.

La imatge romàntica de la família pagesa tradicional barata, com a conseqüència de la transformació social del camp de Menorca. Si hi ha joves estudiants menorquins que se’n van i no tornen, no ens ha de sorprendre que l’amo faci feina al camp i la seva dona sigui infermera o administrativa al poble. O que la madona sigui la formatgera i l’home faci de mecànic o de comercial. O que uns pagesos facin feina a l’explotació agrària o ramadera i al vespre se’n vagin a dormir al poble.

Crec que hi ha molts de pagesos que se senten al marge del creixement dels agroturismes i que no entenen gaire com es poden mesclar els sectors primari i terciari sense fer-se mal, sobretot al primer.

Als de poble ens agrada traslladar als pagesos la responsabilitat de mantenir el nostre paisatge natural, però no sé si a ells els hi agrada massa el paper de jardiner. El fotògraf Javier Coll, que ha sentit milers de rodes de premsa, dijous va decidir fer una pregunta a una madona a l’acte de presentació del llibre «Llocs i pagesos»: «Que heu notat cap millora amb 25 anys de Reserva de Biosfera?». Catalina Marquès de s’Ullastrar de Ciutadella li va contestar: «És que noltros sa reserva de biosfera l’hem tinguda sempre».

Segurament del camp de Menorca hem de començar a mirar més les persones que hi viuen i la seva economia, que no el paisatge, les vaques i els cavalls. Que mira que ho són de polits!

El abuso del derecho de huelga

marzo 10th, 2019

Hay situaciones injustas que merecen alzar la voz. Con el paso de los años y en esta nueva revolución social y económica en la que estamos inmersos, no han disminuido las causas que motivan protestas más que justificadas. La igualdad entre hombres y mujeres es una de ellas. A pesar de los enormes avances en las últimas décadas, todavía existen diferencias por género que no se pueden aceptar. Y la fuerza de esta reivindicación merece ser respetada y considerada como un motor de cambio.

Otra cosa es que se recurra a la huelga como un instrumento para expresar esta protesta. Hay espacios y tiempo más que suficientes para que se puedan escuchar con claridad todas las reivindicaciones justas. ¿Para qué hay que convocar una huelga? Disfrutar de un derecho es también un ejercicio de responsabilidad y no la reclamación de un regalo constitucional, que hemos heredado de generaciones anteriores. En mi opinión, se abusa de la convocatoria de huelga. Se causa un perjuicio innecesario a las empresas, se crea a veces un malestar entre los trabajadores que la siguen y los que no, y no existe una relación directa entre la inactividad laboral y la causa que la motiva.

El derecho a la huelga necesitaría una regulación adecuada a estos tiempos, algo pendiente desde la Constitución. Su origen, al margen de anécdotas egipcias, se remonta a la revolución industrial y a la lucha de clases. Excepto la de hambre, que es una opción individual, las huelgas que no tienen un motivo laboral no me parecen una forma adecuada de conseguir un objetivo, porque se dirige contra alguien distinto a quien sufre las consecuencias. A la japonesa quizás tendría más sentido, cuando se trata de apoyar a una empresa para que supera un momento de dificultad.

Hoy existen leyes suficientes para hacer respetar los derechos de los trabajadores, órganos de intermediación, inspecciones y jueces. Por suerte las medidas de fuerza que antes eran útiles hoy se descartan. Aunque siempre habrá quienes las añoren.

El compte enrere

enero 6th, 2019

Ja fa uns anys que Paco González Basterra, quan era director general de CNN+, a una conferència al Cercle Artístic de Ciutadella va pronosticar que l’any 2028 es publicaria el darrer exemplar d’un diari de paper. Si la seva predicció va ser encertada haurà començat el compte enrere dels darrers 10 anys de vida de la premsa impresa. Jo, d’entrada, som un poc més optimista, sense negar l’horitzó veig la posta de sol més enfora.

La caiguda constant dels que compren un diari és evident, però el nombre de lectors segueix sent molt important. Estic convençut que «Es Diari» segueix essent el mitjà que utilitzen més menorquins per estar informats. I per disposar d’una informació més completa i professional. Crec que l’esforç constant per respectar la professió periodística és la clau perquè els lectors es puguin fiar dels continguts que es publiquen. Mantenir aquesta línia d’independència i professionalitat en aquests moments no és una tasca senzilla, perquè amb l’objectiu de ser el diari de tots a vegades tenim la sensació de no ser el diari de ningú. És evident que no som imparcial, però estic convençut que aquest diari de 78 anys és un dels valors importants de la societat menorquina.

La revolució tecnològica és imparable i entre moltes altres conseqüències comportarà la transformació dels diaris de paper. Pot desaparèixer el format però es mantindrà la demanda de continguts, tot i que es consumiran de manera totalment diferent. Els ciutadans s’han de preocupar d’exercir el seu dret a la informació i posar l’accent en la qualitat i no tant en la quantitat. Destriar la bona informació que passa per les xarxes no sempre és fàcil i requereix una actitud activa. Les noves tecnologies permeten a les persones ser més actives i en aquest sentit els nous instruments són una bona oportunitat. Hem de ser tan exigents amb la informació que consumim com ho som amb els productes que menjam o la roba que vestim. Amb la diferència que la bona informació no és la que ens agrada llegir sinó la que ens explica realment les coses que passen i per què passen.

Demoler o reformar la España autonómica

diciembre 30th, 2018

Vox remueve los sentimientos de los ciudadanos y pesca por el hartazgo de muchos de ellos. Ante algunas de las propuestas que más calan, no hay nadie en los partidos tradicionales que salga a defender lo que se ha hecho hasta ahora. Una de sus propuestas es la de recentralizar España, anulando el Estado de las Autonomías. Más allà de la ideología nacionalista española y anticatalana, la opinión crítica con las autonomías encuentra quien la escuche porque los gobiernos no se han atrevido a llevar a cabo una reforma en serio de la administración, todo lo contrario, no ha parado de crecer la maraña de lo público: más personal y más funcionarios, más infraestructuras inútiles (el aeropuerto de Castellón ya ha llegado a los 5 vuelos a la semana), más servicios, más estudios, más legislación.

La buena idea de que una administración más próxima y con mayores capacidades mejoraría la vida de los ciudadanos, que en buena parte es cierta, se diluye por la imagen de una superestructura desproporcionada.

Nadie se ha atrevido a avanzar en su reforma. Las conclusiones de la comisión nacional que se creó hace cuatro años no se han aplicado. Quizás habrían sido de corto alcance porque se partía de la premisa que el gasto de las administraciones públicas (45% del PIB nacional) era similar o inferior al de los grandes países europeos. En 30 años (1987-2017) se ha pasado de 1,8 millones de empleados públicos a 3 millones.

En Menorca se han dado pocos pasos para que los Ayuntamientos agrupen servicios. En lugar de trabajar para aplicar la lógica y la austeridad a la administración, se ha dado prioridad a convertir en funcionarios al personal interino. No se han corregido las duplicidades, por ejemplo, entre el Govern y el Consell de Mallorca.

Creo que para replicar a los extremistas habría que saber valorar lo positivo que se ha conseguido y ser muy exigentes con lo que se puede reformar para ser más eficaces.

Los del belén son refugiados

diciembre 23rd, 2018

Una de las tradiciones que se mantienen vivas es hacer el belén por Navidad, sobre todo entre las familias cristianas, pero también por parte de quienes dan valor a las tradiciones al margen de las creencias. Los personajes del belén serían hoy refugiados, emigrantes a punto de tener un hijo y sin vivienda.

Es sorprendente comprobar como los partidos que están en contra de la inmigración cada día cuentan con más partidarios. Como la fake news de que solo vienen para aprovecharse de nuestros derechos, especialmente la sanidad y los servicios sociales se ha convertido en una verdad incuestionable. Nadie se acuerda de cuando el superávit de la Seguridad Social y el fondo de las pensiones se nutría de las cotizaciones de estos inmigrantes. No todos los extranjeros son vistos con los mismos ojos. Los del norte, que «quitan el trabajo a nuestros hijos licenciados» tienen buena prensa. Los de América central y del sur, quizás por el idioma, no molestan demasiado. En Madrid no hay un solo bar que no te sirva un ecuatoriano. Los del sur, de color distinto, muchos de ellos musulmanes, nos asustan y el discurso a favor de devolverlos a su remitente se extiende. No nos importa si su país está en guerra o si les espera una vida miserable. Nuestros derechos por cuestión de nacimiento están por encima a su derecho a vivir. Otro debate es el de la integración y qué medios se aplican para hacerla posible. A mí lo que me da miedo es el fomento de la xenofobia, como reacción a los miedos, porque aunque se vista de argumentos tiene mucho de sentimiento irracional. Y la práctica del odio ha dado terribles resultados en la historia de España y de Europa. Preocupa la falta de altura de los políticos, que acomodan sus discursos a las encuestas y renuncian a los grandes valores.

La globalización es imparable. No es muy ético que el mundo sea global para las mercancías y no para las personas. Imaginemos que nos llega un paquete de Amazon y dentro hay un niño refugiado. ¿Lo devolvería a su país?

Amb la carretera: ahir torna a ser demà

diciembre 16th, 2018

La història interminable, el paradigma menorquí de moda, la repetició del passat és el que ens obliga a viure l’equip de govern del Consell després del fracàs en la seva gestió de la reforma de la carretera. Com els mals estudiants va començar pels deures fàcils i va obrir les obres per allà on eren més senzilles, entre Ciutadella i Ferreries, perquè la medalla se la pogués penjar la presidenta de Més, mentre refredava la zona conflictiva de Maó-Alaior i dissenyava una estratègia per a demolir els ponts que no ha donat resultat, deixant l’empasta per la presidenta del PSOE.

Després d’una setmana de crisi, per la passa a la banda de Podem i la contundència dels informes, a la reunió de divendres els tres socis només van parlar de política i no de carretera. Entrem ara a l’estratègia de l’«adagio» estil Rajoy.

Més ha liderat el compliment del compromís d’acabar amb les rodones soterrades de l’anterior mandat. I no se n’ha sortit. No es podia fer només per una decisió política. Sinó que hi havia d’haver informes tècnics per avalar la destrucció de dues obres públiques (inacabades) que pot costar 1,2 milions d’euros. L’Argentina amb l’informe que era zona inundable i Rafal Rubí per l’impacte paisatgístic sobre les navetes i l’efecte negatiu sobre la Menorca Talaiòtica. Ara uns informes interns del Consell i de Rodrigo del Pozo, l’enginyer que el 2002 ja dissenyava carreteres a Menorca i feia conferències organitzades pel PSM a Ferreries, a més de ser l’autor de la reforma que defensà Alejandre, asseguren que les rodones a nivell són més cares, tenen més impacte, gasten més llum, provoquen més contaminació i són més insegures. Però com que no diu que són il·legals, Més manté la proposta de demolició. Tot el que passa ara arriba tard. És teatre. Si la demolició dels ponts amb informes tècnics contraris pot ser una decisió que pugui implicar un delicte de malversació de doblers públics tindrem un problema més greu a llarg termini. Les obres, ara aturades, poden quedar congelades. El paisatge des de les navetes pot ser com el que veia Charlton Heston a «El planeta dels simis». Quina pel·lícula!

El poder dels extrems

diciembre 9th, 2018

Què és pitjor l’extremisme de dretes o el d’esquerres? Segurament la resposta depèn d’allà on es faci la pregunta. A Europa espanta més el radicalisme de dretes pels antecedents de la Segona Guerra Mundial, el feixisme, el fascisme i el franquisme (a Espanya).

Però es dóna la circumstància curiosa que pocs dels que voten els radicals s’hi consideren d’extremistes. Tant els que voten la dreta com els de l’esquerra tenen en comú la insatisfacció per la situació política, econòmica i social i la decepció sobre la forma d’actuar dels grans partits. El mèrit del creixement dels radicals és del PSOE i del PP. Així s’explica com les enquestes han errat a les eleccions andaluses, sense anticipar els 12 diputats de Vox (el CIS n’hi donava un) i el sotrac del PSOE (el CIS els situava en una còmoda minoria majoritària). És a dir, votants socialistes que no s’han quedat a casa deien que votarien als «de sempre» quan ja pensaven no fer-ho. La mentida premeditada a les enquestes necessitarà nous índexs correctors o bé deixar de fer consultes.

El problema és que mentre els grans partits perden força, fent veure que no passa res, els extrems aspiren a tenir el poder de decidir. Per exemple, els «tics» veneçolans de Pablo Iglesias, que vestit de gran estadista pot intervenir en tot, des dels pressupostos fins a la convocatòria d’eleccions.

Jo no crec en els cordons sanitaris, que són de cara a la galeria perquè ningú pot evitar que els ciutadans votin a qui els hi doni la gana. Però seria tal vegada convenient veure on hi ha les majories i comprovar com encara els moderats són molts més que no els radicals. El PP, el PSOE i C’s haurien de ser capaços d’arribar a acords, però reconec que aquesta idea és excessivament innocent. No s’adonen que la «guerra» ja no és entre ells i així continuen incapaços d’arribar al pacte més senzill. Vegin si no com va acabar l’acord sobre la renovació del Consell General del Poder Judicial.

I diuen que volen consensuar una reforma de la Constitució. A vegades tenen un trist sentit de l’humor.

Informes secretos, políticas opacas

diciembre 2nd, 2018

La política es estrategia. Por eso, los políticos cuando no saben qué hacer con un tema encargan un informe y si quieren alargar el asunto crean una comisión y si la intención ya es ocuparse y trascender elaboran un plan, para que los que vienen detrás tengan la oportunidad de modificarlo. Es la rueda que no mueve molino.

Además todas estas estrategias se demuestra que son contrarias a la transparencia de la que presumen porque es de lo que carecen. Varios ejemplos: el plan de contingencia que debía evitar el gran apagón sigue siendo un documento virtual, nadie lo ha exhibido, ¿acaso solo se acordó de palabra?; el protocolo de transferencia del servicio de avión ambulancia acordado entre el Govern y la nueva adjudicataria Eliance no se ha dado a conocer; y el famoso informe sobre el puente de Rafal Rubí en la carretera general sigue bajo llave y merece un comentario aparte.

Este informe debe determinar el coste de la demolición de la estructura de este puente y valorar la construcción de una rotonda en superficie. El Consell lo tiene desde el 13 de noviembre. Llegó con un mes de retraso sobre la fecha comprometida. Y el mismo equipo de gobierno se dio una semana para valorarlo y anunciar la decisión final. Todos los plazos se superan y ese informe público sigue siendo confidencial.

Entiendo que un informe ayuda a tomar decisiones y que el equipo de gobierno necesita unos días para «interpretarlo» pero no puede secuestrar la información como si fuera propiedad privada. Llega un momento en que lo público es lo publicado, si realmente se practica la transparencia, que no es el caso.

Al final no queda otra opción que intentar interpretar las estrategias. Es este caso, parece que la decisión que han adoptado Més y PSOE es dejar aparcado el asunto, darle largas, porque ya no llegan a la demolición de los puentes antes de las elecciones. El que venga detrás que tanqui sa barrera.

El mercadeo judicial

noviembre 25th, 2018

Hay muchos jueces en este país que superan la escasez de medios y la acumulación de casos a base de esfuerzo y formación continuada. Dan prestigio a una profesión que, quizás después la de médico, merece el máximo respeto social. Por eso, el lunes pasado casi todos ellos participaron en una huelga que no solo pretendía reclamar las mejoras laborales y de medios que llevan años en el archivo de las promesas, sino protestar por la mala imagen que el Tribunal Supremo y el Consejo General del Poder Judicial han dado al último bastión que se mantenía erguido del sistema democrático en España.

La Constitución determina la forma de designar a los miembros del Consejo General del Poder Judicial, pero el intento de pacto para que el PP colocara a Manuel Marchena en su presidencia, y por tanto en la del Tribunal Supremo, a cambio de que los socialistas contaran con 11 miembros, dos más que los conservadores, es una auténtica vergüenza que perjudica gravemente el sistema judicial. Esa forma de elección cuestiona de entrada la independencia de los jueces que se pretende nombrar y por eso les afea a ellos mismos. ¿Cómo pueden permitir que se diera por sentada la presidencia de Marchena cuando han de ser los propios magistrados designados lo que elijan al presidente? Al final, el whatsapp del portavoz del PP en el Senado Fernando Cosidó, en el que presumía de que con el pacto se estaría «controlando la Sala Segunda del Supremo desde detrás», y la filtración de su nombramiento ha provocado la renuncia de Marchena, que volverá a la sala que ha de juzgar a los presos independentistas.

El daño de la sentencia del impuesto de las hipotecas y ahora el mercadeo en la renovación del CGPJ ha dejado una herida profunda en la que los partidos, en vísperas del juicio por el 1-O, van a poner sal.

Y los ciudadanos viendo atónitos como aquí el único que dimite es el que no había sido nombrado. ¡Qué país!