Franco está mejor enterrado

septiembre 9th, 2018

Hay, al menos dos Franco. Uno es la momia, que después de 40 años en una sepultura con significación pública conviene que descanse con los suyos y no con los «españoles todos».

Otro es el personaje histórico, que debería seguir enterrado, aunque se ha demostrado que hay demasiados que alientan «el regreso», de un color y del contrario. Pedro Sánchez afronta el traslado de los restos del dictador como una cuestión que dejó pendiente la transición. Pero ello ha provocado que muchos hayan resucitado al personaje, defensores de Franco que han salido del armario, para reivindicar la figura del dictador por lo que representaron sus 40 años de mandamás. Son evidentes las ganas de algunos hoy demócratas (casi nadie es partidario de una dictadura) de pasar cuentas y proclamar que con Franco, si no se vivía mejor, sí se vivía muy bien. Y que por eso murió en la cama y no víctima de una revolución. Estos revisionistas premian al dictador como si la transición fuera su mérito, cuando hay que reconocer a la sociedad del 75 y a los políticos de entonces de casi todos los colores la capacidad de pactar (sinónimo de renunciar a algo en beneficio de todos). Sin duda los que ya han «desenterrado» a Franco no serían partidarios de que Tejero o Armada hubieran gobernado ni un solo día (y menos 40 años). Quizás, solo quizás, hemos aprendido que los golpes ya no son un estado aceptable por parte de los ciudadanos.

Lo que preocupa es que los desenterradores del personaje parecen expresar algo que quizás no es tan minoritario, el hastío por el funcionamiento de esta democracia devaluada, el deterioro progresivo del debate político, la pérdida de prestigio de los líderes y de los partidos. Pese a todas esas debilidades y miserias, no creo que nadie sueñe con una resurrección, ni con un salvador de la patria con disfraz de Batman, porque quizás bajo la máscara se encuentre un Trump.

 

Quatre exemples de qualitat turística

septiembre 2nd, 2018

El model turístic de Menorca no es dissenya des de cap despatx. Les normes urbanístiques i de planificació posen els límits però no serveixen per moure l’economia. Aquesta sempre ve de la mà de la iniciativa privada.

Hi ha quatre exemples que alimenten el model menorquí que va a la recerca de la qualitat, com assignatura pendent.

Primer. Molts hotels de costa han millorat la seva qualitat, són els que responen millor davant la competència en preu d’altres destinacions i aconsegueixen millorar resultats per la qualitat i no per la quantitat.

Segon. Els hotels d’interior han demostrat que es pot allargar la temporada (molts obren tot l’any), a uns preus alts, amb un producte de molta qualitat. Tot i que representen poques places encara són un bon producte, en coherència amb la categoria que vol tenir l’Illa.

Tercer. Els restaurants estan oferint cada vegada més una carta original, basada en el producte local i molta innovació. Una nova generació de xefs empeny el sector i la marca gastronòmica guanya prestigi amb alguns restaurants tradicionals que s’han posat al dia.

Quart. Els agroturismes, moltes vegades promoguts per empresaris de fora i que incorporen nous projectes agraris. Pot ser un factor de modernització del camp de Menorca i de millora de la seva rendibilitat. La diversificació de la producció i les noves dinàmiques són factors claus perquè molts de joves que volen ser pagesos tenguin noves oportunitats, tal vegada millors que no amb anteriors propietaris i amb contractes d’amitgeria.

Sempre es repeteix que Menorca no té marca, a diferència de les altres illes. Som més donats a la crítica que no a potenciar les coses bones que tenim i que es fan. Les marques de natura i platges verges, cultura i patrimoni, gastronomia, esport i aventura i qualsevol altre han de tenir la qualitat com a comú denominador.

Si aquest és el model, l’administració ha de posar les normes i no posar obstacles.

 

¿Adiós a las armas?

agosto 26th, 2018

Las escopetas las carga el diablo, igual que los argumentos a favor y en contra de la Segunda República o de Franco y su dictadura. Lo más saludable es dejar estos dos periodos para los historiadores, pero hay muchos que no pueden evitar la tentación de aprovechar la marca para sus estrategias políticas. Lo que no puede dejarse todavía para la historia es la Guerra Civil y especialmente sus víctimas. Hay deberes pendientes.

No es lo mismo un muerto de esa guerra que un cadáver. El muerto es de todos, el cadáver de la familia. Lo que debería interesar más a toda la sociedad son los muertos, aquellas personas que perdieron la vida, los asesinados durante la Guerra Civil y la represión franquista. Y respetar el derecho de las familias que lo pidan a identificar a sus familiares y a recuperar sus restos. Las administraciones deben favorecer este derecho, aunque la iniciativa debería ser de las familias.

Es muy difícil ser justos cuando hay que decidir qué muertos pesan más o tienen más derechos, los de un bando o los del otro. Y es imposible cerrar un conflicto que todavía está latente si ese es el debate.

El centenar de muertos en La Mola el 2 y 3 de agosto de 1936, los 76 del «Atlante» de noviembre de ese año, los cuatro de Ferreries, algunos junto a una cuneta, las víctimas de los bombardeos, los asesinados en «sa girada» de febrero de 1939, los fusilados por orden de los tribunales franquistas, lo que murieron en Mauthausen, esa larga lista de menorquines víctimas de la guerra merecen una actitud más generosa y responsable por parte de la generación actual.

Mientras las familias que quieran han de poder recuperar los restos de sus parientes, los muertos, todos, creo que merecen un acto público por la reconciliación y la memoria, porque la vida de las personas importa más que las ideas de aquellos que ayer empuñaron las armas o de quienes hoy tienen una responsabilidad pública. Creo que la mayoría lo agradeceríamos.

 

Efectos colaterales

agosto 19th, 2018

Estoy a favor del turismo. Esta declaración debería ser innecesaria. ¿Alguien puede estar en contra? Sin embargo hay efectos colaterales de la actividad turística que son negativos y que a veces las decisiones de los políticos de turno no hacen otra cosa que acrecentar. Me explicaré.

Cala Mitjana ofrece este mes un aspecto lamentable. Absolutamente masificada, en toda la superficie de arena no cabe una toalla. El enorme aparcamiento superior también está completo casi todos los días, sin nadie que vigile y ordene, con conductores nerviosos buscando un hueco. Si vas hasta Trebalúger, el Camí de Cavalls aparece sucio, con basura entre los matorrales y alguna compresa. No hay algas que molesten la entrada en el mar, sin embargo está llena de plásticos, como pasa en muchas playas de la Isla.

El cierre del acceso con coche a Macarella afecta a esta masificación. Y la poca atención que el Govern presta a la mejora de la limpieza del litoral afecta a la calidad del agua de las playas.

Es muy posible que Menorca ofrezca este mes un mejor producto turístico con sus hoteles, agroturismos y restaurantes, que no con lo que más presumimos, las playas y la conservación de la naturaleza.

Aquí la calidad la hemos medido siempre con parámetros urbanísticos y económicos. Para unos, si ocupamos menos territorio, aunque sea por una carretera, parece que vamos bien. Para otros, si vienen más turistas que el año anterior incentivamos la economía y evitamos el efecto «languidece».

Creo que si los turistas vienen especialmente por las playas hay que ofrecer un producto de calidad, con buenos aparcamientos en lugares adecuados, y una labor de limpieza más eficaz. Porque el gran atractivo de la Isla no es un patrimonio imperecedero. Es su gran valor económico. Pero hay que saber conservarlo y ponerlo a punto para la temporada. Nadie pondría en Fitur una foto de Cala Mitjana masificada para promocionar la Isla.

 

El virus radical

agosto 12th, 2018

En esta ocasión han sido los radicales a favor de la independencia de Catalunya los que han intentado boicotear una conferencia de Albert Rivera en las tertulias de Es Mercadal. ¿Hay diferencias con los que quisieron impedir que Artur Mas hablara en el Ateneu? En lo esencial pocas. La libertad de expresión es un derecho que hay que reconocer en los demás antes de reclamarlo para uno mismo. Los integristas son los que reivindican todos los derechos propios y son incapaces de ver ni el más pequeño en los que piensan distinto. Con esta base construyen su idea de la justicia. Y cuando actúan como radicales se sienten impulsados por la razón única. Y además presumen de demócratas.

Radicales han habido siempre. Incluso los extremos son útiles para descubrir el valor de los espacios de encuentro. El riesgo que vivimos hoy es que los radicales son un virus que tiende al centro y va contagiando el espacio político, hasta el punto que sus argumentos crean la agenda y pueden llegar incluso a establecer la medida de lo políticamente correcto.

Lo mejor de escuchar a Mas o a Rivera es que se puede discrepar de ellos, incluso algo mejor, preguntarles por lo que hacen y aprender algo. Albert Rivera es un candidato a la presidencia de Gobierno y es interesante que con toda naturalidad pase sus vacaciones en Menorca. Como lo ha hecho Artur Mas y su familia durante décadas. Lo que habría que intentar es que se sientan cómodos en la Isla, bien acogidos por personas educadas. Quizás en la declaración de la Reserva de la Biosfera habría que incluir que la Isla sea un espacio de convivencia.

Las protestas son necesarias. Yo siempre he dado más valor a los que expresan su opinión que a las mayorías silenciosas. Sin embargo, hay que poner el acento en la manera en que se producen: nunca han de servir para coartar la libertad de los demás, porque si lo hacen la forma engulle el fondo.

Las tertulias de Es Mercadal -hay que felicitar a Francesc Ametller- son un buen ejemplo de actitud demócrata de respeto a las ideas. Quizás valdría la pena experimentar con la posibilidad de que un monólogo se convierta en diálogo.

 

El debat que s’oblida del mar de plàstic

agosto 8th, 2018

Hi ha un debat obert sobre com va aquesta temporada turística, entre els optimistes i els pessimistes. Les dades sembla que no aconsegueixen convèncer ni uns ni els altres. No només hi juguen les anàlisis econòmiques sinó també les motivacions polítiques. Alguns voldrien una consellera de Turisme amb un altre «perfil», més favorable o implicada amb l’activitat. També és evident, encara que sigui una evidència dir-ho, que la incidència d’una consellera més o menys implicada afecta molt poc al resultat de la temporada turística. Per altra banda, altres consellers més professionalitzats, com Lázaro Criado, tampoc va triomfar. Tal vegada és fins i tot lògic que els empresaris i els polítics mai estiguin d’acord, el que no vol dir que no hagin de col·laborar. Com mai han d’estar d’acord els periodistes amb els polítics, especialment amb els que comanden, però tampoc amb els de l’oposició.

Però totes aquestes coses formen part del debat general. Tendim sempre als grans debats i a vegades ens oblidem de les coses petites. Volem posar una estora nova a la casa comuna quan encara no hem garnat el jardí. Un exemple clar és la gran quantitat de plàstics que hi ha per tot arreu, a les voreres de les carreteres, a punts del Camí de Cavalls, entre l’arena de les platges i a la vorera i enmig de la mar. Jo aquest estiu he trobat més trossos petits de plàstics que no borps, i açò que n’hi ha molts.

S’han mostrat dades sobre la poca eficàcia de les barques de neteja del litoral. Qualsevol persona pot veure que hi ha massa brutor en aquesta Reserva de Biosfera, però no s’ha vist cap acció empresarial per exigir una millor actuació de l’administració turística, ni dels polítics per dur endavant una acció decidida. Només actua la societat civil.

Sempre he pensat que és més important que el turista que ve se’n vagi molt content que no plorar pel turista que no ve. Hem de pensar més en la qualitat de la Menorca que venem. És un bon producte que cuidam massa poc.

 

Amb el 75 % mos donen el peix però no la canya

mayo 20th, 2018

Segur que encara recorden quan teníem un descompte de resident del 25 %, del 30 i quan Rodríguez Zapatero a l’Aeroport de Menorca va anunciar el 50. I ara el 75 %. El percentatge ha anat pujant molt més que no la inflació. Així i tot, els menorquins mai hem acabat d’estar satisfets. Ens ha quedat la sensació que les companyies s’han apropiat de la major part de la millora. Per tant, els increments del percentatge de descompte han estat un petit pas pels menorquins i un gran pas pel negoci del transport aeri, com diria Neil Armstrong. Serà diferent ara?

Ja preocupa que el Govern posi l’accent en evitar que les companyies aprofitin per apujar preus i que Iberia es comprometi o no fer-ho. Fins ara, cap administració ha aconseguit menar curt a les companyies, que tenen tècnics molt millor preparats que no els nostres polítics.

La previsió és que el 75 % incrementi el nombre de viatgers. Quins? Els menorquins que han de sortir de l’Illa ja ho fan i cada vegada més a través de Palma. Ara tindran l’opció de fer-ho amb millors preus amb Barcelona i Madrid.

És una notícia per celebrar perquè la reivindicació sempre s’ha centrat en la millora pels residents. Però tant la Plataforma social com el mateix Govern havien optat per una altra fórmula diferent, la tarifa plana, que ara sembla una idea soterrada sota el tsunami informatiu i propagandístic del descompte del 75 %. La tarifa plana oferia l’opció que els no residents puguin arribar a Menorca amb un preu atractiu. Si volem turisme d’hivern i de ver creiem en el «better in winter» hem de disposar d’un transport més econòmic. Mentre sigui més car venir a Menorca des de València que anar a Nova York no podem vendre fum sobre les millores que representarà el descompte per l’economia.

I més quan el transport marítim s’està encarint i sembla que està en marxa un procés per controlar l’oferta.

Amb el 75 mos han donat un bon peix però sense canya.

 

Menos relatos y más diligencia

mayo 13th, 2018

Qué manía se ha creado con la idea de construir los relatos. Ahora que si ETA quiere imponer el relato de la causa política para sus crímenes. Y la réplica: la mayoría de los que despreciamos la violencia del terrorismo no tenemos otra opción que comprar el relato de que no hay perdón porque las víctimas no pueden concederlo y por tanto, incluso sin terrorismo hay que seguir condenando a los terroristas hasta el fin de los días.

Relatos se construyen todos los días y a menudo son argumentarios para imponer una idea por encima de otra. También a nivel local, donde nuestros problemas, por suerte, son de un calado muy inferior a los de ahí fuera.

La carretera general, ese crisol de nuestras personalidades, es un buen ejemplo. Más allá de si una rotonda recibe el nombre de «nudo» si la hago yo (el Pacte) o de «macrorrotonda» si la hizo otro (Alejandre y el PP), hay algo más importante. Las obras de la principal vía de comunicación de Menorca sufren una lentitud injustificable. Se ha antepuesto el objetivo político de la demolición de los puentes de las rotondas soterradas (así las llamaban los técnicos) que la diligencia en el desarrollo de los trabajos. Aquí también la pereza, la incapacidad o el desinterés se disimulan con eficacia si se hilvana un buen relato sobre la protección del patrimonio y la reducción del impacto. Donde se ponga un buen relato que se vaya a hacer puñetas la realidad de las cosas.

Si a usted le preguntan «está de acuerdo en que se reduza el impacto de las macrorrotondas», qué va a decir.¿Que no? Ahora si le preguntan si está de acuerdo en el ritmo de las obras y en el pasaje que ofrece la carretera general a nuestros esperados turistas, qué va a responder. ¿Que sí?

Algunos confunden la diligencia con esa diligencia del oeste, como si en el tiro estuvieran caballos menorquines, que después del primer esbruf, acostumbran a ir muy a poc a poc.

 

Tenc fe que sortim de la crisi

mayo 6th, 2018

La sortida de la crisi no hauria de ser una qüestió de fe. No és una cosa opinable. Les dades haurien de servir. Hi ha una teoria que diu que si tothom pensa en positiu que l’economia millora al final es fa realitat i la sensació es transforma en estadística. Es genera confiança, puja el consum, es contracta més i la roda del creixement es posa en marxa.

Ara ens trobam que a Menorca tot apunta que la temporada no serà tan bona com s’esperava. Ho diuen les dades sobre reserves, previsió d’ocupació hotelera, retard en l’apertura dels hotels, la baixada dels creuers. Aquesta informació es contradiu amb la sensació de la gent, que percep una millora evident, la reducció de l’atur i l’increment de la contractació.

La nova via menorquina del creixement es basa en una evolució lenta, amb un model que ningú no ha definit ni pactat, però que es va fent tot sol, a partir d’iniciatives que no controlen les administracions. El canvi de propietat de la zona rural de l’Illa n’és una mostra i s’està produint tot i la suspensió de la Norma Territorial i un nou PTI que, en teoria, vol ser restrictiu amb els nous usos i amb l’activitat turística al camp.

Tornant a l’economia. La activitat més gran provoca una millora parcial, que es limita a qui surt de l’atur a vegades amb contractes miserables. Els que no han baratat de feina pateixen la congelació salarial. La competitivitat encara es basa més en la moderació de les retribucions als treballadors que amb la creació de nous negocis. Els pensionistes estan com estaven.

I a més la meitat dels joves no té feina, molts cerquen un treball fora de Menorca i possiblement no tornaran, s’incorporen més tard a la feina. I són ells els que hauran de generar els recursos perquè mos paguin les pensions als futurs jubilats? A quina edat s’hauran de jubilar, a la que tenia en Joan Riudavets quan va deixar d’anar a l’hortal?

No hem de fomentar el pessimisme, però tampoc cal que tothom se sumi a l’optimisme generador d’economia, com si aquest fos el país d’Alícia.

 

Agitación y propaganda

abril 29th, 2018

Anatoli Lunacharsky fue en 1918 comisario de Educación de Lenin, tras la victoria de la revolución rusa. Creó una nueva forma de expresión artística que se llamó «agitprop», juntando el principio de las palabras agitación y propaganda. El objetivo era un arte que inspirara al pueblo a participar de los objetivos y los beneficios de la revolución. Se puso en marcha el «agitprop» poco después de que la colección Shchukin (54 obras de Picasso, 37 de Matisse, 29 de Gauguin, 26 de Cézanne y 19 de Monet) fuera declarada de dominio público.

Salvando enormes diferencias, hoy abundan los ejemplos de agitación y propaganda. No solo los movimientos que crecieron a la sombra del 15-M, impulsados por una insatisfacción muy amplia, han aprovechado la agitación para consolidarse y la propaganda para conseguir votos, sino que la estrategia se ha extendido.

El independentismo ha animado la revuelta aunque al final esa gran movilización ciudadana no les ha permitido evitar la aplicación implacable de todo el peso de la ley. La contra propaganda ha sido apabullante, agitando también las ideas contrarias al nacionalismo, vestidas a veces de periodismo.

El PP ha vivido en las últimas semanas su «agitprop», no tanto con el máster de Cifuentes, como con el vídeo de las dos cremas de 40 euros (en total). ¿Cuántos vídeos, grabaciones, informes no deben estar aguardando el momento de ser agitados para atacar a uno de los suyos o a uno de los nuestros? Después, los tertulianos y algunos medios se encargan de la propaganda, sin preocuparles su descrédito profesional.

La terrible sentencia de La Manada también ha provocado un estallido de protestas, que muchos alientan, incluso los que son responsables de promover las leyes que eviten resoluciones similares.

Al final, todo parece indicar que se ha perdido la vergüenza para agitar y hacer propaganda de ello. Vuelve ese «arte» 100 años después.