Tenim bisbe, a Mallorca

21 de septiembre de 2016

Sebastià Taltavull no ha perdut l’accent de ciutadellenc, tot i que fa prop de set anys que viu a Barcelona com a bisbe auxiliar. Ara, el Papa li ha encarregat dirigir la diòcesi de Mallorca, fins que no hi hagi el nomenament d’un bisbe titular. A l’illa veïna, ha entrat amb bon peu. El fet que no sigui valencià, sinó menorquí procedent de Barcelona ja representa un canvi, encara més significatiu dels nous temps que no el de Juan José Omella a l’Arquebisbat de Barcelona. La carta que va dirigir a la diòcesi de Mallorca tot just va ser nomenat administrador apostòlic va ser molt encertada. Un to dialogant per expressar una voluntat ferma de servir l’església diocesana i dur a terme la feina que se li ha encomanat. S’ha sabut també distanciar de la polèmica sortida del bisbe Salinas, sense amagar l’amistat que manté amb ell.

També ha estat ben rebut perquè molts preveres mallorquins coneixen molt bé la seva forma d’actuar i la seva gran capacitat de comunicació, que al final és de comprensió de les persones i de les seves circumstàncies. Aquesta capacitat és molt necessària per resoldre les situacions internes del col·lectiu de capellans, que moltes vegades fan patir, i per donar resposta al que esperen moltes persones de l’església i dels seus representants.

Alguns mitjans l’han qualificat de progressista, d’un bisbe que es troba en la línia del papa Francesc. Jo crec que el bisbe Sebastià Taltavull té el carisma per aportar molt a l’església i a la societat. Més enllà de posar-li etiquetes o plantejar-li objectius que no té, crec que sempre ha mostrat una disposició que li permet acompanyar a les persones en el camí complicat de donar valor a la vida que un viu. És home que espera, i aquesta actitud que no és passiva, és un compromís amb un mateix, amb el que creu i amb la feina que ha de dur a terme. És un home que viu amb esperança, capaç d’il·lusionar.

El alcalde que perdona multas

21 de septiembre de 2016

Existe la posibilidad de que el alcalde de Es Migjorn sea condenado por prevaricación por anular 19 multas de tráfico, en algunos casos con informes en contra de la Secretaría. Formalmente, el caso es de libro. Un alcalde no puede decidir por su cuenta perdonar una multa, ni que se trate de personas sin recursos o que hayan aparcado mal por una urgencia. Hay medios para hacerlo “legalmente”, con todos sus informes en regla, con la intervención de servicios sociales, de los servicios jurídicos, con un informe del jefe de Policía respondiendo a un recurso de reposición. Es decir, recorriendo toda la burocracia para que lo que posiblemente sea justo también sea legal. Aunque sus causas sean nobles y que no exista la más mínima sospecha de que haya actuado por un beneficio propio, el hecho de haber anulado una sanción a un ciudadano, al que ha escuchado y comprendido, puede al final obligarle a dejar la alcaldía.

Todo esto está desproporcionado. La oposición de Es Migjorn del PP ha decidido hacer prácticas judiciales llevando al juzgado todo lo que parece irregular. El fondo no importa tanto como las formas. Y en las interpretaciones frías de las normas puede que tanga razón, aunque los ciudadanos no lo perciban así. La ley en su sentido estricto y los juzgados están hoy por encima de las opiniones, del fondo de las cosas y, por supuesto, de la política. Al menos, en este caso, el alcalde ha detallado por qué anuló cada una de las multas. No comparto la idea de que cualquier posible irregularidad debe ser llevada al Juzgado.

Al final, ¿para qué sirve un alcalde si no tiene un cierto poder discrecional de tomar decisiones? El problema es que desconfiamos tanto de los políticos que hay que establecer cada día más normas, leyes y controles para tranquilidad pública. ¿Por qué no sustituimos a los alcaldes por gerentes capacitados contratados por concurso? Parece que hemos decidido recuperar la confianza en el sistema desconfiando de los políticos y buscando el premio gordo, una condena judicial.

La noticia y el morbo

10 de septiembre de 2016

“Es Diari” no tenía sección de sucesos hasta hace algo más de un año. Las informaciones se incluían en las páginas de local, pero he de reconocer que la cantidad de noticias era muy pequeña, en comparación con las que publicamos ahora, gracias al trabajo profesional de un buen periodista como es Miguel J. Urbano y otros compañeros de la redacción.

Nuestro trabajo consiste en asegurar la veracidad de las noticias. Después, hay que darles forma sin alimentar el morbo, pero con los datos suficientes para que la información sea interesante y completa.

Que se publiquen más noticias de sucesos no significa que la Isla sea más insegura, sino que sus ciudadanos están más informados. No somos una comunidad tan distinta de otras, que también sufren las miserias humanas, la violencia machista, el tráfico de drogas, el maltrato a la infancia, las consecuencias de la marginación y la pobreza. Quizás sería preferible ver solo la otra cara de nuestra propia realidad, pero ese no es el trabajo de los periodistas, ni del periódico que respeta su profesión.

A menudo, ante una noticia de sucesos, de política o de aparcamientos ilegales, hay argumentos e intereses parciales y personales, lícitos, que te hacen pensar sobre la conveniencia de su publicación. Muchas noticias tienen un aspecto personal desagradable. Y te preguntas ¿por qué no hay que publicarlo?. Al final prevalece el interés de los lectores a estar informados.

De todas formas, en los sucesos no publicamos las fotos más dolorosas que no aportan información (el parricida, por ejemplo):no damos un solo dato que permita identificar a un menor víctima de abusos; no tratamos como suceso lo que es un problema social.

Son historias que, a menudo no nos gustan, pero esto no hace que desaparezcan. Suceden, en la Isla, y deben ser contadas.

Maldita marihuana

10 de septiembre de 2016

Después de cerrar la edición del diario, acostumbro a volver a casa en bicicleta. Durante el recorrido, todavía se puede percibir el aroma de los platos cocinados en muchos hogares para cenar o el olor intenso de un galán (o dama) de noche (cestrum nocturnum). No todo es tan agradable. Hueles la humedad de casas semiabandonadas (es decir, alguien vive allí) o el hedor que desprenden los porros. Hay numerosas casas donde se fuma esa droga, incluso alguna donde se vende. En una de esas viviendas ves entrar especialmente a gente joven, a menudo bien vestida, con la intención de comprar. Es ese menudeo difícil de perseguir e imposible de erradicar. No se trata del mundo marginal, sino de la normalidad del día a día.

La muerte de una madre a manos de su hijo adicto a la marihuana, uno de los mayores dramas que ha vivido Menorca, desde el asesinato del pequeño César, debería ser un motivo para que alguien decidiera dejar ese consumo tan nocivo.

Los defensores del porro son capaces de apuntarse a causas justas, a manifestarse en contra del maltrato animal o de los desahucios, incluso podrían ser veganos y negarse a consumir cualquier tipo de proteína animal. O practicar deporte para una vida más sana. O incluso votar al PP. Reclaman la legalización de la marihuana como un derecho en una sociedad en que se valora por encima de cualquier otra cosa la libertad individual.

Esta sociedad tan permisiva con la quinta del porro no se da cuenta de que fomenta la discapacidad de algunos jóvenes y permite que llegue a ser esquizofrénico quien, sin ese consumo, nunca habría desarrollado esa enfermedad y no habría matado a su madre en un brote psicótico.

Más allá de la tristeza y del morbo por un suceso tan trágico hay una lección por aprender.

¿Quién llora la pérdida de Iscomar?

1 de septiembre de 2016

Que Iscomar deje de operar en la línea Marítima de Ciutadella-Alcúdia es, sin duda, una mala noticia, que tendrá efectos negativos para los usuarios y la economía menorquina. Seguramente lo peor es que la noticia era previsible, a pocos habrá sorprendido, no solo por las dificultades propias de la empresa, que en 2009 presentó concurso de acreedores, sino por una competencia terrible en precios, con ofertas a pérdidas. A Baleària se la he añadido este año el «Alcántara dos» de Trasmediterránea, lo que ha representado el último empujón para echar al «Nura Nova».

El transporte en Menorca no es una cuestión que se circunscriba a la empresa privada y a la dinámica de la libre competencia. Algo tiene que decir la Administración para regular un servicio privado de interés público. Sin embargo, Ports, el Consell y el Ayuntamiento de Ciutadella no han mostrado el más mínimo interés por la continuidad del «Nura Nova». Como si no fuera con ellos.

¿Por qué sale perdiendo Menorca sin el «Nura Nova»? Este barco ha demostrado durante 18 años ser el más fiable para cubrir la ruta, sobre todo en invierno, cuando muchos años se ha quedado solo. Iscomar se ha repartido los beneficios del verano con otras compañías, y ha asumido las pérdidas del invierno en varios ejercicios. Un segundo motivo: la competencia es necesaria para contar con buenos precios y mejor servicio. Si queda una única compañía controlando el mercado no será una situación óptima. Y un tercer aspecto, hasta ahora el puerto de Ciutadella no ha hecho más que crecer en tráfico de pasajeros. Sin Iscomar, esta progresión será difícil que se mantenga, lo que también tendrá efectos sobre la economía local.

Cuando era tiempo de soluciones nada se hizo. Ahora vendrá el tiempo de las lamentaciones.

Les millors tomàtigues del món

25 de agosto de 2016

Una de les conclusions del Fòrum Menorca Illa del Rei sobre gastronomia és que els menorquins hem de valorar la qualitat dels productes que tenim. Jo crec que aquest objectiu el tenim assolit. A Menorca sempre hem estat convençuts que tenim les millors tomàtigues del món, les millors figues, els millors espàrrecs, el millor formatge i sobretot els millors esclata-sangs, a part de les millors platges i el millor estil de vida. Però aquesta convicció és fruit de la fe amb Menorca i no del resultat de proves científiques. Per aquest motiu no podem esperar que els de fora ens ho reconeguin, i el que encara és més important no tenim gens d’interès en què ho facin. Volem tenir les tomàtigues més bones del món però només per noltros.

És més que probable que a Almeria, per exemple, hi pugui haver tomàtigues més bones que les menorquines. Toni Casero és, entre moltes altres coses més importants, un expert en tomàtigues. Sap que les tomàtigues més polides de molts supermercats no tenen gust de res, són fredes i la seva bellesa estètica no aporta sensacions més interessants. Casero s’apassiona quan explica que si aquí es volgués potenciar la producció podríem tenir un lloc en el mercat de la qualitat. A més de cultivar, es podria envasar. O preparar en un sofrit. Introduir als restaurants. I convèncer als visitants del que nosaltres ja sabem des d’antic, que el producte de Menorca és excel·lent.

Tenim la qualitat però tal vegada ens manquen dues coses. El treball. S’ha de fer molta feina per convertir una bona matèria primera en un producte d’èxit. I per fer-ho s’ha de planificar i marcar els objectius i comptar amb la implicació de molta gent, des del primer productor, fins al cambrer que explica als clients les característiques exclusives d’un plat a un restaurant. La segona cosa és la voluntat de compartir amb els que vénen de fora les coses bones que tenim. Ho fem amb el territori sense que ens demanin permís. Per què no ho hem de fer amb la gastronomia? Si no, ens pot passar com amb la maonesa, que es va inventar a Maó, però que molt poca gent ho sap. Per això, li diuen maionesa.

Los datos y la ideología

19 de agosto de 2016

La Federación de PIME tenía -y en parte mantiene- la habilidad de poner nervioso a alguien con sus datos periódicos. Quien fuera su secretario general, Pau Seguí, solía difundir la estadística histórica de la llegada de turistas para que nadie olvidara la caída progresiva del mercado británico que no se compensaba con la entrada de españoles. Estropeaba así las valoraciones políticas triunfalistas, que , como sucede al interpretar los resultados electorales, querían atribuirse el éxito parcial de una temporada turística. La otra iniciativa de PIME que ponía nerviosos a parte de los hoteleros y a los políticos era su informe del estado de las urbanizaciones del mes de mayo. Siempre se encuentran argumentos para criticar que se cuente la verdad.

Muchos políticos se niegan a aceptar que los datos no tienen ideología y por eso se esfuerzan en las interpretaciones interesadas. La masificación es una de ellas. La gran afluencia de turistas en los meses punta de esta temporada ha reabierto el debate sobre el modelo que queremos. Veinte minutos de retenciones en la carretera general no solo nos pone nerviosos y nos parece que se trata de la Plaça des Born a las seis de la tarde la víspera de Sant Joan, sino que nos plantea nuestras propias contradicciones. No queremos una carretera general más amplia que sea especialmente útil en el mes de agosto y en el fondo preferimos que la solución pase por reducir el número de coches. Seguimos dando mayor importancia a los turistas que saturan las carreteras y las playas, que a los que llenan los hoteles y compran (aunque no las llenen) en las tiendas de los menorquines.

Aunque es evidente que los turistas no solo gastan dinero sino que gastan recursos (agua, territorio y generan contaminación) el modelo económico que hemos sido capaces de construir se basa en la actividad turística. Nos pasa lo mismo con las energías renovables. Las reivindicamos, pero no dejamos de poner obstáculos a la iniciativa privada. Como si la economía consistiera en hacer bunyols de vent.

Lo decía Guillem López Casasnovas hace unos días al acentuar la importancia que ha tenido en la historia la conservación del paisaje para que hoy sea el principal valor de Menorca como destino turístico. Pues si el binomio conservación y turismo define nuestro modelo habrá que tomar decisiones para desarrollarlo. O vamos a seguir quejándonos del espectáculo.

Poca energia

9 de agosto de 2016

Solem anar a la recerca d’un model, però tampoc no ens volem semblar a ningú, sinó que aspiram a un pla que ens representi a tots i que sigui propi, exclusiu de Menorca. Aquest model no es trobarà mai, perquè les unanimitats només existeixen quan no es tracta de res important. I així ens va, que des de gairebé l’època talaiòtica que anam buscant respostes al qui som i cap on anam. I no ens adonem que el model es va fent sense plans, com un resultat natural i com si el govern estàs permanentment en funcions.

Tenim una Illa declarada Reserva de la Biosfera, de la que la immensa majoria dels menorquins volem conservar el seu paisatge i la seva cultura, però que encara va a la recerca d’un model.

Les decisions són necessàries, encara que no siguin compartides per tothom. Hi manca una dosi de valentia. L’energia n’és un bon exemple i una oportunitat perquè deixem de mesurar totes les coses amb la lupa del localisme. Som Reserva i només un 3% de l’energia que consumim procedeix de fonts renovables. Menyspreem les oportunitats de créixer en producció neta i a més ho fem per criteris de conservació, no de l’espècie humana, sinó d’una fotografia temporal del paisatge sense humans.

El model d’una Illa 100×100 neta en energia és un bon objectiu, que necessita decisions polítiques i recursos econòmics. A Mallorca s’engega un pla per electrificar el seu històric tren, amb una inversió que arribarà als 50 milions d’euros.

Aquí, si apostam pel model de 100×100 neta, cal programar els objectius, posar dates, preveure recursos públics i animar la inversió privada, en lloc de posar-li tants d’obstacles.

Crec que el temps dels debats, sempre bons, i dels estudis, sempre necessaris, han de donar pas a les accions imprescindibles.

El detector de metales

2 de agosto de 2016

Siempre solemos valorar más lo escaso, en cambio lo que abunda parece vulgar. Eso puede pasar con el patrimonio histórico y arqueológico. Uno puede pensar qué más da una cueva o hipogeo más o menos, si en Menorca se levanta una piedra moderna y debajo se hallan restos talayóticos. Es así: la Isla cuenta con 1.490 bienes declarados de interés cultural. Es posible que la cueva prehistórica de So na Parets no figure en el listado, o quizás sí, el Consell no lo revela, pero en el fondo, la cuestión importante es el valor que le damos a este patrimonio. Los destrozos en la finca de So na Parets Vives motivaron la sanción más elevada impuesta nunca en Menorca en materia de patrimonio. La forma en que se resuelva este conflicto marcará un precedente y mostrará cómo actúa la administración en defensa del tesoro arqueológico.

La sensibilidad ha cambiado. Recuerdo hace casi 40 años cuando la brigada municipal abrió zanjas en la calle Sant Isidre de Ciutadella, una de nuestras zonas de juegos. Aparecieron huesos y montones de cerámica. Nosotros recogimos algunas piezas, nos parecían parte de un tesoro y organizamos una pequeña exposición. Nadie se alarmó por el destrozo. Hoy, cualquier obra necesita la autorización de Patrimonio. Incluso quienes realizan obras en su casa y descubren restos de valor histórico están obligados a comunicarlo, aunque pocos lo hacen y quienes son responsables cívicos, a veces se arrepienten por las complicaciones posteriores.

Hace años, algunos aficionados recorrían los yacimientos con detectores de metales. En algún bar de la Contramurada, debajo de un cuadro de George III, se mostraban piedras buenas muy interesantes.

En definitiva, el patrimonio talayótico es de todos y su defensa también nos compromete.

Els residents anglesos

27 de julio de 2016

No podem triar la família, ni els vesins que mos toca tenir i a vegades patir. Però en l’àmbit comunitari, hi ha qui té la idea que els menorquins decidim qui volem que ens visiti a l’estiu i qui volem que es converteixi en resident.

Les dades d’hisenda demostren que hi ha «pobles dormitori», aquells on hi ha residents esporàdics que es beneficien del descompte aeri. És gent que conviu amb els illencs i que té procedències molt diverses. Els turistes que s’enamoren de l’Illa i es transformen en residents, aquests menorquins amb accent, tenen una gran importància econòmica i social, i també, encara que no es nota tant, cultural. Les relacions amb les comunitats estrangeres s’haurien d’animar. Algunes d’elles viuen aïllades en una illa, i d’altres es relacionen amb mesura. Per exemple, hi ha anglesos residents de molts anys que no saben ajuntar quatre paraules en castellà. En canvi, hi ha molts italians ben implicats en moltes coses. Hi ha persones amb una actitud personal imitable, com Matthias Roters i George Ferrara que rallen un menorquí excel·lent.

Molts de residents anglesos han deixat de ser-ho per motius econòmics. El brexit també podria afectar. Hauríem d’estar al seu costat per veure si es pot actuar d’alguna manera.

Sempre ens hem queixat de la dependència turística del mercat britànic. Ara tenim por que el procés de sortida de la Unió Europea faci que en vénguin menys. Com quedam, idò? No ens interessa la dependència dels britànics però tenim pànic a la pèrdua del principal mercat turístic.

És positiu que ara s’intensifiqui la promoció en altres mercats. El francès és una prova d’èxit. Però hem de mirar de millorar el turisme britànic. Desviar la promoció no sé si és tan bona idea.